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I Want Some More

I Want Some More

La adorable y lolitesca vampirita interpretada por Kirsten Dunst en la película “Entrevista con el Vampiro” dice, tras probar sangre, “I want some more”.

Esa escena vino a mi mente cuando supe la noticia de que habían agarrado a Javier Duarte. Era necesario, desde luego. Pero no es suficiente.

Quiero más. Quiero que hable, y mucho. Desde luego pienso que si habla frente a la PGR, su titular Raúl Cervantes va a “olvidar” cualquier cosa que incrimine al PRI. Tal vez si habla en Guatemala durante su juicio de extradición nos enteremos de cositas. O si se mueve la fiscalía veracruzana y pide la extradición por delitos del fuero común. Tan cerca y tan lejos: está detenido quien financió ilegalmente la campaña de EPN, y quien además le daba dinero a AMLO a cambio de no dejar a Coatzacoalcos sin agua. Alguien que a nivel local compró a políticos de todos los partidos, TODOS, sin excepción. Si tan solo cantara todo lo que sabe…

RECADO AL PRI:

En realidad no tengo nada. Los detesto. Todavía no era mayor de edad cuando decidí que nunca iba a votar por ustedes, y me han hecho extremadamente fácil mantener esa idea. Mi repudio a su partido político es de los ejes fundamentales de mi vida.

RECADO AL PAN:

La mayor parte de los sexenios de Fidel Herrera y Javier Duarte fueron cuando panistas ocupaban la presidencia. Para mí fue un insulto, una bofetada, cuando el año pasado durante las campañas locales Felipe Calderón declaró que supo que Javier Duarte había ordenado retirar en efectivo miles de millones de pesos de una cuenta bancaria. ¿Para qué lo dice en 2016? Él era presidente cuando pasó eso. Ya había alertas de la Auditoría Superior de la Federación. Ya había alertas por el uso del FONDEN. En su sexenio pescaron a gente del gobierno veracruzano con millones de pesos en efectivo en el aeropuerto de Toluca, durante las campañas. Javier Duarte cometió docenas de delitos federales. ¿Y luego? Vamos a asumir que los presidentes panistas roban menos que los priistas. ¿De qué nos sirve si durante su época los gobernadores se despacharon con la cuchara grande de los recursos federales? ¿Nadie les dijo que cuando hay desvío del erario para fines personales hay también delitos federales, como delincuencia organizada, evasión fiscal o lavado de dinero? ¿Qué pasó con los Moreira, con el Góber Precioso, con Juan Sabines? Esto desde luego sin contar PEMEX, que fue fuente de corrupción con el PRI y con el PAN no varió mayor cosa.

Lo que Calderón y su equipo dejaron de hacer no es responsabilidad directa de Margarita, desde luego. Pero es fecha que ella no plantea con claridad qué haría diferente que su marido, desmarcándose tajantemente. Si no está dispuesta a hacerlo, entonces a lo mucho es alguien que podría decir “yo robaré menos que EPN, pero pues todos los demás robarán hasta hartarse y si me entero de algo, tres años después de que acabe mi sexenio se los platico en campaña ya con más calmita”. Eso no le sirve a México.

RECADO A AMLO:

Vete a la chingada. Con mayúscula o minúscula, me da igual. Mi familia y yo nos mudamos a 10,000 kilómetros del Veracruz que saqueó y enlutó tu “chivo expiatorio”. Tu “chivo expiatorio” continuó la entrega del estado al crimen organizado que Fidel Herrera empezó. Nos vendió a los malos, tu “chivo expiatorio”. Mi amigo Gilberto se murió en parte por los enormes problemas familiares que le provocó tu “chivo expiatorio”. Las mamás escarban en fosas del tamaño de una alberca buscando huesos de sus hijos entregados a los criminales por la policía corrupta de tu “chivo expiatorio”. Los viejitos dejaron de cobrar pensión, los burócratas sueldo y aguinaldo. Tu “chivo expiatorio” ayudó a que empresarios decentes quebraran perdiendo su patrimonio, mientras encumbraba a comaladas de nuevos ricos que con impunidad, cinismo y soberbia se paseaban frente a los que vivíamos en Veracruz.

Tu “chivo expiatorio” dejó quebrado al gobierno de Veracruz, un estado pobre de ocho millones de habitantes. Menos los que fueron forzados a huir. Menos los que elegimos abandonar nuestra casa. Menos los que están sepultados, con o sin identificación.

Entiendo que lo único que te interesa es ganar las elecciones del 2018. Entiendo que por tu pacto con Duarte tienes miedo si él habla. Pero queriendo tal vez insultar al gobierno de EPN nos insultaste a muchos millones de damnificados directos de Javier Duarte.

Si preguntas en Chihuahua, nadie pide que no arresten a César Duarte porque ya aprehendieron a Javier. A nadie se nos olvida lo de Odebrecht y la acusación sobre Emilio Lozoya. La enorme mayoría pensamos que falta Montiel, Marín, Sabines, Fidel Herrera y varios más. Hace falta una cárcel completa para todos los atlacomulcos. No conozco a un solo mexicano que diga “agarraron a Javidú, que era el único político corrupto, por lo tanto el PRI es honesto y ya no hace falta ir por más”. A ninguno. Si el principal candidato de la oposición llama “chivo expiatorio” al exgobernador al que la Auditoría Superior de la Federación le documentó el mayor desvío de recursos de la historia, estamos fritos.

Por eso I want some more. Más políticos en la cárcel, junto con los familiares, prestanombres y empresarios consentidos. Que se recupere lo que se robaron. Que desde la sociedad civil no dejemos de presionar. Que recordemos a la hora de votar. Que vuelva a ser pena robar y que te cachen. Que Duarte no sea una golondrina petacona que no hace verano porque faltan miles de corruptos más tras las rejas. Quiero más opciones porque lo que se ve ahora (quien sea del PRI, AMLO, quien sea del PAN, quien sea del PRD si el PRD sigue vivo) es para alarmarse, luego llorar, y luego alarmarse más.

Por algún lado se tenía que empezar. Celebro que haya caído Yárrington y más que Duarte haya dormido ayer en una cárcel. Pero no es suficiente. No vamos ni al 1%.

I want some more. A lot more.

Equipo Escéptico (15.4.2014)

Equipo Escéptico

Por un lado, muchas personas afirman tener (y creo que todos conocemos a más de uno) la capacidad de prever sucesos futuros, percibir almas en pena, tener un sexto sentido. Brujitas, videntes, gente que dice que algún dios, demonio, ángel, ser primordial o el universo les dice qué es lo que va a pasar. Gente que afirma saber leer horóscopos, cartas astrales, tarot, asientos de taza de café, que es médium. No faltan historias de casas embrujadas, sueños premonitorios, profecías cumpldas (“¿ya ves? Te dije que soñé con que el Bayern Munich le iba a ganar a Alebrijes de Oaxaca y así fue”).

No es una tradición nueva. Al contrario, la muy avanzada Roma de hace 2000 años ponía a sus sabios adivinadores a leer en las entrañas de las aves (no había mucha cultura de protección de derechos de los animales en esa época). Todas las religiones dicen haber tenido sus profetas, los únicos verdaderos. El Oráculo de Delfos era consultado porque sabía el futuro. Y aunque muchos hemos leído a Nostradamus y nos da risa que no haga una profecía específica (es curioso que siempre haya que buscarle un contexto porque a pesar de que en teoría conocía el futuro, le encantaba escribir de una manera más ininteligible que la de los filósofos deconstructivistas) y que sin embargo mucha gente le cree.

Cada que un año está por terminar, en la televisión, revistas, páginas de Internet y redes sociales los que claman tener poderes más allá de lo evidente se erigen en profetas modernos que dicen lo que pasará al año siguiente, con frases tan generales como “un líder político morirá”, “una pareja del medio del espectáculo se divorciará” y “una actriz tendrá un hijo”. Genios. Y más de uno de sus seguidores dirá “oye, pues sí se murió el político X, esa vidente tiene poderes en verdad”. Yo los escucho, veo que el líder político tenía 98 años (más cáncer y era líder político en Camerún), y suspiro ante la credulidad de la gente.

Pero por otro lado hay gente como James Randi. Él empezó un desafío hace ya alguna décadas: a quien probara poderes sobrenaturales él le daba 10,000 dólares. Por medio de conferencias, donaciones y eventos de recaudación de fondos, el premio ahora supera el millón de dólares.

El reto es muy sencillo. A quien pruebe tener habilidades sobrenaturales, en condiciones controladas previamente acordadas por ambas partes, se le entrega el millón de dólares. ¿Dices que con hablar con alguien sabes de qué signo zodiacal es? Pruébalo. Que te pongan 100 desconocidos, hazles las preguntas que quieras (excepto fecha de nacimiento y signo zodiacal, obviamente), agrúpalos en sus respectivos signos sin equivocarte y te llevas un millón de dólares a tu casa. ¿San Judas Tadeo escucha tus oraciones sobre los resultados del futbol? Perfecto, anota todos los marcadores que vaya a haber en cada partido de las 20 siguientes semanas de la Liga Peruana de Futbol, y si le atinas te llevas tu milloncito. ¿Percibes entes en casas en donde ha habido asesinatos? De acuerdo, en un tour por Tegucigalpa señalas 15 casas en donde tengas esa “sensación”, y si en ellas ha habido asesinatos, pues ¡felicidades!, ya eres millonario en dólares.

¿Y qué creen? Que nadie se ha ganado el premio. No han pasado ni siquiera del test previo, convenido entre el brujito y la fundación.

Los pretextos de los “videntes” que han sido expresamente invitados al reto son absurdos. Van desde “mi poder se interrumpe cuando hay dinero de por medio porque el demonio que me ilumina es muy austero y no quiere ayudarme cuando hay lana”, pasando por “es que en un lugar donde hay escépticos la Virgen de Copoya no se puede aparecer” y terminando con “pues es que en realidad mis poderes a veces funcionan y a veces no”, lo que equivale a decir que en realidad no hay tal poder.

Desde luego, no es necesario agregar que si los videntes desconfían de la James Randi Educational Foundation (JREF), siempre pueden demostrar su poder adivinatorio ganando el MELATE (o equivalentes) durante 20 semanas seguidas en 10 países diferentes. O predecir vía rezos, bolas de cristal, varitas mágicas, voces en sueños, invocaciones a Lucifer, visualización del aura o cualquier método que gusten los resultados de todas las carreras de caballos de 15 hipódromos diferentes. Con eso ganarían mucho más que el millón de dólares que ofrece James Randi y demostrarían su maravilloso poder.

Yo soy de los escépticos, de los que cree que no existen esos poderes sobrenaturales. Pero si alguno de los que me está leyendo cree tenerlos, o dice conocer a quien los tenga, y además piensa que un millón de dólares no les caería mal (si son adivinadores altruistas no importa, pueden cobrar el premio y donarlo a su asociación filantrópica preferida o regalarlo a los niños que limpian parabrisas en las esquinas), no duden en contactar a la JREF.

Imaginen lo que lograrían: tener el millón de dólares, y callarnos la boca a los escépticos incrédulos, hombres y mujeres de poca fe. ¿Algún voluntario?

Caso Uber: A favor de un Comité de Expertos (11.4.2016)

Caso Uber: A favor de un Comité de Expertos
(O “Este comité no lo tiene ni Obama”).

Como muchos de ustedes saben, soy una persona de ideas liberales. No me fue difícil llegar a esa postura, tras alternativas que llevan un palmarés de fracasos del 100%.

Sin embargo, no soy ajeno a las voces que mencionan que las tarifas de Uber el miércoles pasado fueron excesivas. Los más nostálgicos del echeverrismo inmediatamente clamaron por un control de precios, mecanismo que se ha HARTADO de probar su ineficiencia y que suele provocar efectos inesperados… es decir, inesperados para quien no entiende absolutamente nada de economía.

Hay otro sector más moderado que pide que el tope de las tarifas las ponga un Comité de Expertos, no el Mercado.

Para no cerrarme, quiero proponer que en esta ocasión nos olvidemos del desalmado Dios Mercado, y que sean expertos los que decidan.

Para el Comité de Expertos propongo:

1. Que participe el gobierno en dos ámbitos: primero poniendo reglas y haciendo que se cumplan. Seguridad Jurídica, que le llaman. Pero también, en segundo lugar, participando con decisiones como inversión en transporte público, programas estilo Hoy No Circula, poniendo impuestos, otorgando subsidios, y lo que considere conveniente para mejorar la movilidad.

2. Que participen los oferentes de servicio de transporte. Uber, desde luego. Sus directivos y choferes. Pero también todas las otras alternativas: otros servicios con apps, taxis de sitio, taxis de la calle, metro, transporte en helicóptero, metrobús, bicitaxis, trolebús, camiones, peseros, empresas de arrendamiento de autos, de renta de limusinas, dueños de autos que quieran hacer “car pooling”, funcionarios con autos públicos y en general cualquier persona que, a cambio de dinero o por amor al arte, esté dispuesta a transportar gente. Pero no quiero subrepresentación. En este comité deben estar todos los oferentes, no nada más (AMLO dixit) unos cuantos.

3. Que participen también los que necesitan moverse en la CDMX y área metropolitana. Al final de cuentas, el Comité de Expertos NO puede ignorar a la gente que, por necesidad o gusto, se va a desplazar de un lugar a otro. Pero nada de escuchar a unos sí y a otros no. No, señor. Que estén todos. ¿Por qué? Pues porque cada uno sabe su propia historia. Si tiene auto o no, si gana mucho o no, si usa transporte público o no, si tiene alternativas como moverse en bici o caminar o no, si tiene una urgencia para moverse o puede simplemente quedarse en casa durante las contingencias. ¿Quién mejor que cada uno para decidir cuál de las decenas de opciones tomar?

4. Por último, dado que como dijo el filósofo alemán Arthur Schopenhauer, “de lengua me como un taco”, pido que las deliberaciones del Comité no se queden en blablablá. No. Que cada uno de los miembros del panel de expertos arriba mencionados le ponga número a la casa. Los oferentes que digan en tiempo real cuánto piden por transportar. Los usuarios que evalúen dichos precios, y que elijan dentro de las opciones que se les plantean la que consideran que sea la mejor. Y que ese Comité de Expertos se reúna constantemente para reevaluar precios, preferencias de los expertos usuarios, y estrategias de los expertos oferentes.

¿A poco no es mejor esta alternativa del Comité de Expertos que dejar todo el tema de los precios al mercado, por medio de esa sospechosa ley de oferta y demanda?

FIN

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PREGUNTA PARA MIS AMIGOS LIBERALES: ¿Desde qué renglón se dieron cuenta?

COMENTARIO PARA LOS QUE NO SE HAN DADO CUENTA: Ese idílico Comité de Expertos en donde participan en tiempo real todos los proveedores de transporte y todos los usuarios no es una utopía. Existe. ESO ES EL MERCADO. ESO ES OFERTA Y DEMANDA. Y ustedes forman parte de él.

COMENTARIO A LOS NO LIBERALES: En Venezuela no hay Uber. ¿Han pensado en emigrar?

Un Poco de Paternalismo sobre un BMW Blanco.

Pocas cosas desnudan tanto al paternalismo de la mayoría de los mexicanos como el accidente del BMW en Reforma.

En la óptica de muchos, que cinco personas que andaban alrededor de la treintena tomaran pésimas decisiones debe ser culpa de alguien más. Y esas culpas deben tener como solucionador final a Papá Gobierno.

Un conductor decide pisar a fondo el acelerador de su auto, tras llevar 24 horas de parranda. Un acto irresponsable a todas luces, agravado por el hecho de que llevaba cuatro pasajeros.

Cuatro personas deciden subirse al auto de una persona. Si la conocían de maravilla, pues tendrían que saber que no estaba en condiciones. Si lo conocían poco o nada, peor. No es absurdo asumir que alguien que está en un antro a las 3am está borracho. Y una vez dentro del auto, no se pusieron el cinturón.

Poco importa aquí si eran hombres o mujeres, solteros o casados, fiesteros o tranquilos, fieles o infieles, con ropa entallada u holgada. Que los trolecitos hablen de esas tonterías. Aquí el caso es una cadena de malas decisiones que llevó a la muerte de cuatro personas y, esperemos, a una buena temporada de cárcel para el más responsable y único culpable legal.

El asunto da para muchas reflexiones. Pero no veo en todo lo anterior fallos del gobierno.

Pero resulta que para muchos sí. Tiene que ser culpa de EPN como presidente, o de AMLO porque gobernó esa ciudad y no hizo leyes que impidieran el accidente. Debe ser Mancera por andar pensando en su Cuarto Polo. Debe ser culpa de los diputados porque Carmen Salinas se duerme, o de la mafia del poder o de quien gusten, pero no de quienes tomaron las malas decisiones.

Entonces salen las quejas peregrinas: Debió haber un alcoholímetro. ¿Pues para qué tenemos patrullas? Los del bar no debieron venderle alcohol, legislen sobre eso. Los del valet parking son igual de responsables, que el gobierno haga algo. Las cámaras de la policía no impidieron nada. Pongan helicópteros. Multen a BMW. Arresten al poste. Papá Gobierno debe resolver.

Alguna vez comenté que durante las campañas de 2012 tanto EPN como AMLO prometieron que con ellos en el gobierno “los mexicanos íbamos a ser felices”. ¿Pero cómo demonios saben qué hace feliz a cada persona? ¿Competían por ser presidente o gurú de autoayuda?

Curiosamente ningún familiar declaró “debimos hacer más nosotros por nuestro hijo / mi hermana / mi primo”. Sonaría absurdo, ¿no? ¿De verdad hay que decirle a un adulto de casi 30 años qué peligros hay al mezclar alcohol y volante? ¿Pedirle a adultos que recuerden usar cinturón de seguridad? No. No puede ser culpa de los padres o hermanos. De acuerdo. Pues MENOS del gobierno. Menos del bar. Menos del valet.

Pero como eso de aceptar los errores no nos gusta, y estamos acostumbrados al manto protector de Papá Gobierno, pues entonces ellos que hagan algo. ¿Qué proponemos entonces? ¿Alcoholímetros cada 50 metros? ¿Helicópteros que detengan autos con su rasho láser? ¿Que los bares obtengan bajo protesta de decir verdad los datos de los conductores para monitorearlos a cada momento? ¿O ponemos a los del valet a enfrentarse con conductores ebrios, que además pueden pedirle a alguien que recoja la llave por ellos y luego recibirla, o pedirle a alguien que conduzca 100 metros y luego cambiarse al lugar del piloto?

No. Siempre se podrá hacer alguna política pública adicional. Pero quien quiera manejar borracho lo va a seguir haciendo, y quien esté dispuesto a subirse con un presunto borracho y no ponerse el cinturón, lo hará. Es un tema de responsabilidad personal.

Cuando se hizo la Constitución de Ciudad de México se la pasaron ideando derechos, aspiraciones, utopías. Pero no se les ocurrió poner algo sobre la responsabilidad de cada uno de nosotros sobre nosotros mismos.

La constitución suiza tiene un artículo maravilloso, que ojalá podamos poner en las leyes mexicanas y sobre todo en nuestras mentes, como vacuna contra el paternalismo. El artículo 6 de la constitución suiza dice “Toda persona es responsable de sí misma y asumirá conforme a su capacidad tareas sociales y estatales”.

Qué belleza de artículo. El sueño de un liberal. Si un adulto maneja borracho es su responsabilidad. Si un adulto se sube al auto de un borracho y no se pone el cinturón es su responsabilidad. No del esposo, no de la madre, no de la hermana, no del bar, no de la destilería, no del valet parking, no del PRI, no de MoReNa, no del PAN, no de Televisa, no de Aristegui.

Por supuesto que un bebé no es reponsable de lo que haga. Ni una persona de 98 años con Alzheimer. ¿Pero adultos de 30 años? Claro que sí.

Nuestro gobierno es tremendamente corrupto, ineficaz, despilfarrador, burocrático. A todos niveles. No puede hacer bien ni lo que le toca. Por favor, no le endosemos labores de niñera de adultos pachangueros.

Chistes del Nuevo Viejo PRI (9.4.2013)

Chistes del Nuevo Viejo PRI

El Nuevo Viejo PRI ya no es el partido anquilosado y aburrido que era, donde sólo Fidel Velázquez y Rodríguez Alcaine estaban encargados de la parte cómica (los estrategas electorales se encargaban de la mágica).

Para celebrar ese comportamiento, sugiero hacer un CONCURSO AL COMENTARIO CÓMICO DE UN PRIÍSTA.

Los nominados son:

1. Je Je Jesús Murillo Karam y su comentario “Lo más peligroso que hay para un hombre es una maleta de cosméticos”, dicho cuando en diferentes hospitales estaban aún decenas de heridos por la explosión de PEMEX. Puede ser un digno sucesor de Jo Jo Jorge Falcón.

2. Rosario Robles* y su puntada “es que estamos moviendo a México” pronunciada durante un temblor, riéndose de un fenómeno natural que causa pánico en millones de personas.

* Ella no es nominalmente priísta pero es un acto de reciprocidad. Los fundadores de PRD y MoReNa son expriístas, ella merece una oportunidad en este concurso.

3. Enrique Peña Nieto con “Boca del Río es la capital de Veracruz”, su discurso en inglés donde bromea con la pronunciación de “infraeschorchor”, el delicioso monólogo en la FIL y cuando dijo que Juárez murió hace 50 años y cuando dijo “No Soy la Señora de la Casa” y cuando hace el sketch donde no sabe saludar a la bandera… Bueno, nuestro señor presidente ha sido muy prolífico en sus bromas.

Abriremos un periodo de votaciones para decidir al ganador o ganadora definitiv… NO, PERDÓN. Se cancela el concurso. Acabamos de confirmar que todas las tonterías de EPN no eran chistes sino reflejo de su brillantez intelectual.

Como dijo El Fisgón hace algunos años: El Sexenio Me Da Risa.