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Breve historia de un sobrecosto

AMLO se empeñó en hacer una refinería. Tomó los estudios que le dejó Calderón y sobre eso emitió su dictamen: la refinería debía estar en 3 años y costar 8 mil millones de dólares. ¿Por qué? Porque a él eso se le antojó.

Se volteó con PEMEX.

-Oigan, ¿quiénes aquí son expertos en hacer refinerías?
-Újule, mi presi. Se jubilaron hace 20 años.

Entonces AMLO no vio otra salida que encargarle la obra a terceros que sí sabían hacer la chamba.

Entonces hizo una licitación pública transparente.

(No es cierto, es broma).

Lo que hizo fue seleccionar a cuatro y solo cuatro empresas y ponerlas a concursar.

¿Por qué solo 4? Porque se le antojó.

¿Por qué precisamente esas 4? Vean respuesta a la pregunta previa.

Entonces le dijo a los 4 “quiero esto aquí, en este tiempo y con este costo máximo”.

La empresa 1 hizo números y dijo “esta obra es imposible que quede en este tiempo y este costo. No le entro”.

La empresa 2 dijo a su vez “esta obra es imposible que quede en este tiempo y este costo. No le entro”.

La empresa 3 dijo básicamente lo mismo. Gracias pero no gracias.

En cambio la empresa 4… no. En cambio nada. La 4 dijo lo mismo. Los números no daban.

Total, que las 4 empresas seleccionadas con bombo y platillo por AMLO le dijeron que estaba proponiendo una locura.

Fíjense bien, las 4 RECHAZARON un contrato de 8 MIL MILLONES DE DÓLARES.

¿Qué hace una persona sensata? Se regresa a correr números, se asesora, escucha a los expertos.

¿Qué hizo Tirano Ganseras? Dijo “pues las 4 empresas que yo seleccioné por eatar dentro de las principales constructoras de refinerías no saben hacer efinerías. El que sabe soy yo”.

Esa es la calidad de pensamiento por el que 30 millobes votaron. Literalmente la mentalidad del borracho en sentido contrario en Periférico.

Entonces AMLO dijo “la obra la va a hacer PEMEX”. Sí, el mismo PEMEX que AMLO sabía que no tenía la capacidad para hacer una refinería.

Entonces se la encargó a Nahle (pequeño truco para no afectar el presupuesto de PEMEX). Y como Nahle no temía ni la más remota idea pues… fue dándole contratos a empresas privadas que sí sabían del tema (y de paso algún contratillo por ahí para los compadres porque por qué no).

Total que las empresas privadas no se quedaron con el contrato completo de la obra pero sí están haciendo Dos Bocas pedazo a pedazo.

¿Se acuerdan que las 4 empresas elegidas por AMLO decían que la obra no iba a estar lista en 3 años ni iba a costar 8 mil millones de dólares?

Pues tenían razón. La obra costará el doble y no va a refinar ni una gota en lo que queda del año.

Alrededor de 160 mil millones de pesos de sobreprecio y contando.

¿Le va a pegar a la popularidad de AMLO? No por lo pronto.

Él inaugurará una obra negra improductiva. ¿Y qué?

La gente le va a aplaudir. Como en el CHAFA.

Su popularidad va a subir. Como con el CHAFA.

Que esas dos obras no sirvan y tengan esos sobrecostos, cosa que todos los expertos advirtieron desde 2018, sería desastroso para un político en un país con una sociedad civil atenta.

Pero AMLO gobierna México.

Y en México relato mata dato.

Anécdota en Montesinos

¿Hasta dónde se infiltra el crimen organizado cuando un gobierno los arropa?

Voy a poner una anécdota. No le pasó al primo de un amigo, no me lo contaron, no lo leí en Twitter. Me pasó a mí.

Corría el sexenio de pesadilla de Fidel Herrera en Veracruz. Los malos se enseñoreaban.

En el municipio de Veracruz también gobernaba el PRI. Esto que les voy a contar nos pasó a miles.

Iba yo circulando con un amigo cerca del centro. Llevaba licencia, no tenia problemas de alcoholímetro, las luces del auto funcionaban, no me pasé un alto. Sin embargo me pararon.

Una patrulla real, con policías de tránsito reales, con uniformes reales. Se baja el poli real y me dice que lo debo acompañar a la dirección de tránsito que está en la calle de Montesinos. Pregunto por qué y me repite que me van a escoltar allá. Le pido fundamento, no me lo da.

Le planteo que si hice algo mal me ponga la multa y luego la pago. Misma respuesta. Tras una conversación que no iba a ningún lado, mi amigo plantea un arreglo a la mexicana. “¿Cómo nos ponemos ayudar, jefe? Lleguemos a un acuerdo”.

No hubo tal acuerdo. Era ir o ir a Montesinos.

Entonces mi amigo se pasó a la patrulla real con un policía real con el uniforme real, y el policía con el que conversamos se subió a mi auto. Al llegar a Montesinos, que es el edificio real de la policía de tránsito real, un policía real con uniforme real dirige la estacionada.

Hay docenas de autos, y en el tiempo que estuvimos ahí hubo un continuo ir y venir de automóviles.

En fin, un policía real con un uniforme real nos llevó a una oficina real en la dirección real de tránsito del municipio de Veracruz. Ahí estaba una persona con un uniforme real.

Solo que esa persona que estaba con un uniforme real en la oficina real del edificio real NO era un policía real.

No.

Esa persona era el Gerente General de Extorsiones a Automovilistas del grupo del crimen organizado que se le conoce como los de la última letra del abecedario.

A ese Gerente le tenías que enseñar tu licencia, identificación de los otros pasajeros, y el policía real a su servicio le decía la marca y modelo del auto. Y a partir de esos datos y de cómo te veía te decía cuánto dinero en efectivo le tenías que dar para poder sacar tu auto.

La impotencia que se siente como ciudadano es total. Con mis impuestos pagaba el sueldo de los policías y el mantenimiento del edificio en Montesinos que había sido puesto a la disposición del crimen organizado para extorsionar a placer.

No pagar era perder tu auto, al menos.

Denunciar era perder tu vida.

Entonces solo me quedó maldecir en silencio, ir al cajero automático a sacar lo solicitado, entregarlo al Gerente General, y esperar que él le ordenara al policía real que nos dejara ir, previa entrega de una contraseña por si nos volvían a parar.

¿Cómo se rompe ese tipo de esquemas?

No, no es con abrazos. No, no es saludando a la mamá del capo. No es con becas, no es cambiándole el nombre a una región del país. No.

El crimen organizado es un cáncer que crece si no se le ataca.

Ojalá no fuera de ese modo. Pero lo es.

¿Qué pasó después de esto que les comento?

Que la alcaldesa de Veracruz no hizo nada. Claro.

Que el gobernador de Veracruz no hizo nada. Claro.

Entonces desde la federación se tomó una medida drástica: desaparecer la dirección de tránsito por completo. Remover todo el tumor.

Entró la Marina a realizar labores de seguridad, y a enfrentar al crimen organizado. ¿Hubo abusos de su parte, “daños colaterales”, uso excesivo de fuerza en algunos casos? Sí. Pero la inseguridad empezó a bajar.

Los criminales pasaron de estar conquistando espacios a esconderse.

Luego empezó el sexenio de EPN, que prefirió ver para otro lado. Disminuyeron los operativos, el crimen organizado lo detectó de inmediato y volvieron a la ofensiva.

Ese fue el escenario que hizo que emigráramos de MX. Un estado que ni siquiera intenta dar seguridad no sirve.

Con mucha tristeza y desaliento veo que la situación se ha deteriorado mucho más este sexenio.

Sabes que algo va mal en MX cuando son los criminales los que están tranquilos, mientras que los ciudadanos son los que viven con el miedo constante de ser víctimas de la delincuencia.

La situación empeorará antes de mejorar. Los gerentes del crimen organizado en sus diferentes áreas de negocio se están metiendo hasta la cocina en prácticamente todo el país. Un altísimo porcentaje de negocios paga derecho de piso rutinariamente y no hay ni esbozo de reacción.

Algún día llegará a la presidencia alguien que tenga la firme intención de pelear contra el crimen organizado. Para ese entonces el cáncer habrá hecho metástasis por todo el cuerpo del paciente. Habrá que dar la batalla municipio por municipio, rubro por rubro. No será indoloro.

Mientras solo queda tomar las precauciones que sean razonables.

Porque en esa batalla contra el crimen organizado los ciudadanos estamos solos.

Y los criminales lo saben. Y lo están aprovechando.

Banana Republic

Se utiliza mucho el término “República Bananera” para describir a países caudillistas, donde la voluntad personal del dirigente es ley, y donde “verdad” y “mentira” son términos equivalentes a “lo que dice el Señor” y “lo que no le gusta al Señor”.

México, sin duda, fue eso durante décadas. No se puede decir que dejó de serlo del todo, pero desde luego hubo avances significativos.

Es difícil decir cuál fue el primer paso. Tal vez la entrada de México al GATT, en tiempos de Miguel de la Madrid. A partir de ahí dejamos de ser un coto privado, desconectado del mundo. Pero hubo muchos avances más.

De repente en México se hizo autónomo Banco de México, hace un poco más de 25 años. Y basta revisar la prensa internacional para saber que BANXICO no está considerado un banco central bananero. Al contrario, tiene un enorme y bien ganado prestigio internacional. Lo mismo podemos decir del IFE / INE, o del IFAI / INAI. Y del INEGI.

En México poco a poco el poder presidencial se fue acotando, y su palabra ya no era la ley. El Poder Legislativo y el Poder Judicial tomaron mucho más protagonismo, así como estados y municipios. Aparte de BANXICO, INE, INAI e INEGI, surgieron otros organismos que, por más imperfectos que fueran en su diseño institucional y miembros, iban en la dirección correcta. México se fue desbananizando.

Hasta julio de 2018.

A partir de ahí México entró en un proceso de bananización del que nos costará décadas salir. Los ejemplos abundan, vamos a repasar cosas muy recientes.

1.       Sale un reportaje sobre la corrupción en la empresa de los hijos del presidente. Puede ser verdad, puede ser mentira. Puede ser muy grave o no tanto. Puede ser que detrás de esto haya delitos, o solo faltas administrativas, o simplemente cosas buenas que parecen malas. No sabemos. Sin embargo, uno de los que están OBLIGADOS a investigar, que es Pablo Gómez, titular de la UIF, sale de inmediato a exculpar a los hijos de AMLO, criticando de paso a los periodistas que lo cuestionan. No se tomó unos días para revisar si el caso tenía méritos, no guardó silencio, no aludió a la presunción de inocencia. No. Simplemente lo desmintió y a otra cosa. Ni el más pálido intento de “vamos a investigar blablablá”. Eso es de un país bananero.

2.       La hija del gobernador de Guerrero, que funge como gobernadora de oropel, modifica el escudo nacional para que la serpiente tenga una S como la de su apellido. No es algo que haga para su propio deleite privado, sino que lo hace público en medio oficiales de su gobierno. Es una violación directa y flagrante a la ley. ¿Pasará algo? La respuesta es de país bananero: si a Andrés le interesa, habrá castigo. Si no, no. Olviden cualquier otra consideración: nadie en la 4T va a mover un dedo contra ella si no hay humo blanco desde Palacio Nacional.

3.       A Andrés se le ocurre que le cae gordo el CIDE. Entonces fuerza la renuncia del director, y pone a otro que está mucho más preocupado por servirle a él que por mejorar al CIDE. La opinión de los catedráticos no importa, la opinión de los alumnos no importa. Los más ingenuos votaron por la 4T por esa idea del “diálogo horizontal”, y verticalmente los mandaron a la fregada. El CIDE cambia porque en una República Bananera lo único que cuenta es caerle bien al tirano.

4.       Se hace un acuerdo que básicamente dice que lo que el tirano quiera construir se debe hacer. Cueste lo que cueste, se gaste lo que se gaste, se tumbe la selva que se tumbe. Sin necesidad de estudios de Impacto Ambiental, ni licitación, ni nada. ¿La justificación? Que son las obras que él quiere. Ya con eso.

5. Para “no poner nerviosos a los mercados”, propuso a Arturo Herrera para BANXICO. Pasan y pasan los meses, y nada. De repente por la prensa nos enteramos que ya siempre Herrera no. Y envía a una persona cuya experiencia en política monetaria es exactamente CERO. Nada. Nunca. Ni un día. No cumple los requisitos de ley. ¿Importa eso? No. La bancada de la 4T votará a favor, y se acabó. El señor puso, el señor quitó, no le debe explicaciones a nadie porque el país es suyo, y aquí no hay nada que ver.

Desde luego que podemos ir más atrás. Con el pretexto de impulsar el deporte, la 4T no inició un programa llamado ProDeporte, ProCondiciónFísica, ProEjercicio ni ProSalud. No. Se llamó ProBeis, porque es el deporte favorito del niño berrinchudo que gobierna México. Y le asignó un presupuesto muy grande. Y las oficinas de ProBeis están adentro de Palacio Nacional porque al señor le interesa tener cerca al dirigente. Pocas cosas gritan más “República Bananera” que hacer un organismo oficial que promueva el deporte favorito del caudillo. ¿Y cómo justifica su puesto el comisionado de ProBeis? Pues a lo bananero: le mete dinero al estado de béisbol del equipo de Pío López Obrador. En un gobierno de un país normal, las métricas de desempeño son objetivas. En una República Bananera eso es innecesario. Solo basta complacer al caudillo.

No he podido comprobar si es cierto o no, pero circulan imágenes del menú de una comida que dio López Obrador en Palacio Nacional. En un menú típico tabasqueño (porque otro síntoma de país bananero es servir en una muy alta proporción comida típica del terruño del patriarca) destaca en un renglón “CHOCOLATES ROCÍO”. Desde luego que los que compraron esa marca, y los que hicieron el menú, saben perfectamente que están cometiendo un clarísimo conflicto de interés, que tendría consecuencias en un país moderno.

Pero en una república bananera no. Si el Señor sonrió cuando se sirvieron chocolates de esa marca, toda la normatividad queda borrada.

Ese proceso es ya irreversible en este sexenio. Al país le quedan tres años más de bananización. En el mejor escenario, en 2024 llegará una persona que vuelva a apostar por las instituciones y no por el caudillismo (tú no, Claudia). A partir de ahí vendrá una reconstrucción de décadas, y con un alto riesgo por el enorme poder que a 4T le está entregando a los militares.

Viene lo peor. La República Bananera va.

El perdón de los conquistadores

–       Buenas tardes, señorita. ¿En qué le puedo servir?

–       Dice GOOGLE que usted es el mejor investigador privado, especialista en árboles genealógicos. ¿Es cierto eso?

–       Claro que sí. Tengo una licenciatura por la UACM, y acceso a las mejores tecnologías de punta: una TARDIS, un DeLorean modificado, el Exprimidor de Libros de Odisea Burbujas…

–       Entonces necesito su servicio.

–       Dígame en qué le puedo ayudar.

–       Estoy agraviada. Me despojaron. Me vinieron a robar. Me quitaron mi tierra, mi casa, mis costumbres. Y exijo una disculpa. ¡ES UN HONOR ESTAR CON OBRADOR!

–       Qué barbaridad. Que pase el desgraciado. ¿Quién fue?

–       Los españoles.

–       ¿Cuáles? ¿Mocedades, Locomía, Parchis, Hombres G?

–       Los que vinieron a México hace 500 años. Ellos me deben una disculpa.

–       Pero usted no estaba viva hace 500 años. Parece muy joven.

–       Tengo 20 años. Pero me siento despojada. Estoy segura de que a algún antepasado mío le robaron su tierra y sus gallinas y su maicito. LA 4T VA.

–       Puedo hacer un rastreo de sus ancestros. Pero eso tiene un costo.

–       No se preocupe. Llevo dos años desempleada pero tengo mi Beca del Bienestar.

–       Tal vez no le alcance con eso.

–       Tengo otro dinerito extra. Puedo darle otros $40.

–       Con eso es suficiente. ¿De dónde tiene ese otro ingreso?

–       Es lo que me ahorro por recargar mi cilindro en Gas del Bienestar. TOMEN ESO, NEOLIBERALES RATEROS.

–       El cilindro pesa mucho, ¿no?

–       Pues sí pero mi hermano me ayuda. Nos despertamos a las 4am, nos llevamos cargando el cilindro bajando el cerro donde vivo allá en Iztapalapa, nos formamos unas 7 u 8 horas, nos rellenan el cilindro y nos regresamos a casa tras haber vencido al capitalismo rapaz.

–       ¿Su hermano tampoco trabaja?

–       Sí, pero pide el día cuando toca ir por gas.

–       ¿Cuánto le pagan al día en su trabajo?

–       $250.

–       Entonces deja de ganar $250 pero se ahorra $40 tras perder 10 horas de su vida cargando un cilindro potencialmente explosivo por las calles llenas de baches.

–       ¡¡¡¡SÍ!!!! NOS AHORRAMOS $40. Sigan ladrando, perros prianistas.

–       En fin. Necesito su acta de nacimiento y la de sus papás.

–       Aquí las traigo.

–       Veo que usted nació en 2001 y sus papás en 1981.

–       Así es. Necesito que vaya reconstruyendo mi historia hacia atrás, hasta llegar al punto en el que los malditos gachupines me vinieron a robar.

–       Deje el tema en mis manos. Regrese por favor en dos semanas.

*DOS SEMANAS DESPUÉS*

–       Buenos días, señorita.

–       Hola, señor. ¿Ya me tiene los resultados?

–       Sí. Ya pude hacer su árbol genealógico.

–       Qué interesante. Platíqueme.

–       Pues con el acta de su papá conseguí datos de su abuela, luego de su bisabuela y luego de su tatarabuelo. Él nació en 1921.

–       Dígame más.

–       Luego conseguí datos del papá de su tatarabuelo, luego de la mamá de la mamá del papá, y llegué a una tatarabuela de su tatarabuelo, nacida en 1841.

–       Ya nos vamos acercando.

–       Para hacerle el cuento más corto, ubiqué a la tatarabuela de la tatarabuela de su tatarabuelo. Ella nació en 1761. Con esos datos conseguí ubicar al tatarabuelo de la tatarabuela de la tatarabuela de su tatarabuelo, que nació en 1681 en Valladolid, hoy Morelia.

–       Con razón me gustan tanto las morelianas.

–       Y pues luego encontré a una tatarabuela del tatarabuelo de la tatarabuela de la tatarabuela de su tatarabuelo, que nació en 1601. Y como en esa época había poquita gente, pues ya fue más fácil encontrar a una tatarabuela de la tatarabuela del tatarabuelo de la tatarabuela de la tatarabuela de su tatarabuelo, nacida en 1521.

–       Era una bebé…

–       Sí, y le tengo excelentes noticias.

–       ¿¿¿Se va a reelegir AMLO LÍDER MUNDIAL???

–       Foco, señorita. Estamos hablando de su heráldica.

–       Ah, sí cierto. Dígame la excelente noticia.

–       Pues que encontré al abuelo paterno de una tatarabuela de la tatarabuela del tatarabuelo de la tatarabuela de la tatarabuela de su tatarabuelo, nacido en 1481. Pude armar su biografía.

–       Platíqueme.

–       Le gustaba comer pozole de plantas, palmas y corazón de lechuga.

–       Qué bueno. Era vegano con el corazón a la izquierda. Como Genaro Lozano.

–       No, creo que no me entendió. Comía pozole con plantas de los pies de los cholultecas y palmas de la mano de huejotzingas.

–       Bueno. Pero al menos le ponía corazón de lechuga.

–       Tampoco me entendió esa parte. Le ponía el corazón de Lechuguitzin, una virgen tlaxcalteca.

–       Bueno, dejemos ese tema por la paz. Me dijo que me tenía buenas noticias.

–       Así es. Resulta que el abuelo paterno de una tatarabuela de la tatarabuela del tatarabuelo de la tatarabuela de la tatarabuela de su tatarabuelo vivía en una casita en un terreno con una chinampa en un lago escondido… ¡y llegó un español conquistador blanco y barbado a arrebatarle sus tierras!

–       LO SABÍA. Mi viejecito santo no se podía equivocar. ¡Me despojaron! Exijo que me pidan perdón. Exijo que me paguen daños reparatorios. Y decían los aspiracionistas fifí que yo estaba resentida, cuando solo quería lo que en justicia me corresponde: que se humillen públicamente y me den dinero los que trataron tan mal al abuelo paterno de una tatarabuela de la tatarabuela del tatarabuelo de la tatarabuela de la tatarabuela de mi tatarabuelo. ¡Estoy feliz!

–       Solo que hay un pequeño detalle.

–       Dígame.

–       ¿Se acuerda del español malvado que le quitó sus tierras al abuelo paterno de una tatarabuela de la tatarabuela del tatarabuelo de la tatarabuela de la tatarabuela de su tatarabuelo?

–       Claro que lo recuerdo. Es malo y me debe dinero y una disculpa.

–       Pues resulta que ese español es el abuelo materno de una tatarabuela del tatarabuelo del tatarabuelo de la tatarabuela del tatarabuelo de SU tatarabuelo…

–       ¿Me está diciendo que yo vengo al mismo tiempo de un glorioso azteca y de un malvado español?

–       Pues… sí. De varios, de hecho.

–       Soy una especie de mezcla. Eso me hace sentir especial y diferente.

–       Señorita, le llamamos mestizaje y más de 9 de cada 10 mexicanos lo somos.

–       ¿Entonces cómo le hago con la disculpa y mi dinero de reparación del daño?

–       Pues muy sencillo, señorita. Pídase perdón a usted misma, y la siguiente vez que le paguen su Beca del Bienestar, tome un billete de $100 y entrégueselo a usted misma como desagravio.

–       ¡ESO! Excelente idea. Por esto estaba segura de que Ya Sabes Quién tenía razón. ¡Muchas gracias por todo!

–       Con mucho gusto, señorita. Vuelva pronto.

Consumo Virtual de Tabaco

Hay un nuevo juego que es muy divertido.
Se llama Contacto Virtual con Tabaco.


El juego se basa en la premisa de que los cigarros son invisibles, cualquier persona puede estar fumando en cualquier momento, y el humo del tabaco es indetectable.


Hay 10 minutos de tolerancia.


Si respiras menos de 10 minutos del tabaco indetectable del cigarro invisible cada día, ganas. En caso contrario pierdes.


Es importante entender que NO se trata de NO tocar humo, ni de NO tocar superficies que han estado en contacto con el humo ni de NO comer cosas con humo.
No. Es de NO respirar el humo.


Varios jugadores han creído que el juego de Contacto Virtual con Tabaco no existe, que es un invento de la mafia del poder y esas mafufadas. Pero al juego no le importa si crees en él o no.


Aunque creas que no estás participando puedes perder.


Otras personas sí quieren jugar. Pero lo juegan mal.
Por ejemplo, usan tapetes que limpian el humo de tabaco de los zapatos. Es absurdo. El juego de Contacto Virtual con el Tabaco se trata de NO respirar, no de no pisar.


Otros sanitizan y limpian todo con cloro. Eso no ayuda.
Otros se lavan mucho las manos o usan gel o lavan todo lo que van a tocar. Eso en general está muy bien y previene muchas enfermedades muy feas. Pero no ayuda a ganar el juego de Contacto Virtual con Tabaco, porque recuerden: el juego es de NO respirar, no de no agarrarlo.


Pero hay estrategias que sí sirven para no respirar el humo de cigarros y así ganar el juego de Contacto Virtual con Tabaco.


Una es usar cubrebocas. No filtran todo el tabaco pero sí bastante. Otra es estar con gente que usa cubrebocas. Recuerden que el cigarro es invisible.
Eso implica que la gente puede estar fumando en cualquier momento. Si el fumador usa cubrebocas, ahí queda atrapado mucho humo. Entonces estar con cubrebocas con quienes a su vez usa cubrebocas ayuda mucho. Aparte recuerda que ellos también están jugando, y no saben si tú fumas.


Otra opción que es obvia es estar en exteriores. En un jardín o un parque el humo del cigarro se dispersa, pero en un lugar cerrado se concentra. ¿Has estado en un restaurante, bar o antro donde se permite fumar cigarros visibles? Fumes o no terminas respirando ese humo. Evítalo.

Si tienes que estar en interiores hay opciones también. Abrir ventanas ayuda mucho, si es con ventilación cruzada (abrir ventanas de más de un lado del cuarto) mejor. Si tienes presupuesto puedes poner filtros en la ventilación, pero si no hay lana de todos modos hay soluciones.


Una es poner ventiladores de piso junto a la ventana apuntando hacia afuera. Eso funciona como extractor de humo invisible, lo que mejora el aire adentro.
Otra opción indirecta es medir el CO² en el interior del cuarto. Mientras más gente, más potenciales fumadores y más riesgo.


Si has estado con un fumador de cigarros visibles sabes que mientras más cerca estés, más humo aspiras. Pues recuerda que el humo del cigarro invisible es exactamente igual que el del cigarro visible. Si tienes distancia con la gente, el riesgo de respirar humo invisible baja.


Recuerda también las reglas. Ganas si respiras humo menos de 10 minutos al día. La vida sigue y hay que ir al OXXO, lo entiendo. Pero si vas al OXXO poco concurrido a una hora que no sea pico a comprar cosas que ya tienes en mente, probablemente tardes mucho menos de 10 minutos.


Algo bueno de este juego de Consumo Virtual de Tabaco es que como bonus puedes pedir una o dos inyecciones que hacen mucho mucho mucho menos probable que pierdas. No están disponibles para todos aún, no hay para todas las edades y no son infalibles pero son extremadamente útiles.


Lo ideal en este juego de Consumo Virtual de Tabaco es usar todas las estrategias posibles a la vez. Estar en exteriores siempre que se pueda, en interiores estar el menos tiempo posible con menos gente, usar siempre cubrebocas y preferir lugares donde la gente los use también.


Preferir lugares cerrados amplios, con menos personas, ventilación cruzada, con monitores de CO² y filtros en la ventilación. De todos modos estar lejos de los demás.
Recuerda, en este juego de Consumo Virtual de Tabaco todos son sospechosos dado que los cigarros son invisibles.


La verdad es que no es tan difícil jugar a Consumo Virtual de Tabaco. Todos tenemos experiencia en lo que sirve para evitar respirar humo de cigarros visibles. Usémoslo ahora en este nuevo juego de Consumo Virtual de Tabaco. Los cigarros son invisibles pero la lógica es la misma.


A este juego de COnsumo VIrtual de Tabaco se le conoce por las letras COVIT. Todos lo jugamos todos los días.


El COVIT existe.

Te guste o no.

Lo creas o no.

Estés harto o no.

Quieras jugar o no.


Recuerda siempre la regla más importante:
El COVIT lo respiras, no lo agarras.