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¿A quién queremos apoyar Vol. II?

¿A quién queremos apoyar Vol. II?

Pues que ya no va a haber Fórmula 1 en México a partir del 2020. El Gobierno de la Cuarta Transformación decretó, se cansa ganso, que la lana que se dedicaba a eso se va a ir al tiradero de dinero llamado también Tren Maya.

Si usan Twitter se habrán percatado de la narrativa de los epigmenios. “Tal vez traiga beneficios. Pero son a particulares, no al gobierno. Si quieren hacer su F1 que la paguen ellos”.
Muchos han comparado la riqueza que la F1 crea con la que el Tren Maya va a destruir. Pero yo lo veo desde otro enfoque que me preocupa más.

Vamos a asumir que las cuentas de Miguel Torruco, exsecretario de Turismo de CDMX son correctas (esperemos que no sea mentiroso porque AMLO lo hizo secretario federal). Y luego vayamos un paso más allá: imaginemos que NADA de esa derrama económica llega a las arcas del gobierno. Que nadie de los que se beneficie pague un clavo de impuestos. Ni IVA ni ISR ni Impuesto al Hospedaje. Nada. Cero. El gobierno solo pone dinero, los particulares lo ganan y pues qué chistositos los particulares, ¿no? Los seguidores de AMLO, o al menos sus defensores habituales en redes, ven muy mal eso.

Y eso es lo que me molesta de este caso. ¿Pues a quién queremos apoyar?
Esos mismos que hoy piden que cada quien se rasque con sus uñas estaban defendiendo la decisión de AMLO de darle dinero a las familias que vivieran cerca de ductos. Ese pago de derecho de piso, ese “te doy dinero pero de favorcito no me robes”, basado en censos levantados por MoReNa, que mucho dinero costará y que no evitará el robo.

“Pues es lo mismo, ¿no? Al final es el gobierno poniendo dinero para beneficio de particulares”.

PUES NO.

Para recibir dinero si vives cerca de un ducto solo tienes que estar en el censo de MoReNa y esperar a que Banco Azteca sin licitación (porque Don Ganso Necio tiene la conciencia tranquila y la secretaría de la Función Pública mete las manos al fuego por él) te deposite el dinero.

Pero para la F1, amiga lectora, amigo lector, amugu lecturu, no es igual. Ahí para ver un impacto en el bolsillo se debe hacer otra cosa.

TRABAJAR.

Si eres taxista o conductor de Uber y similares, sí, es cierto: El gobierno con lo que pone de impuestos atrae visitantes. Pero TÚ tienes que trabajar moviendo a esos visitantes. Si eres camarera de hotel sí vas a tener más propinas pero hay que lavar más baños y tender más camas. Si eres mesero debes atender más mesas. Si vendes mercancía debes hacerte de inventarios.

Eso hace toda la diferencia. Aún si hay cero pago de impuestos (lo que no es cierto) para equpararlo al caso del Subsidio No Nos Roben Por Favor, de todos modos no son equivalentes ambos apoyos. En uno te anotas y recibes lana. En el otro haces algo más: TRABAJAS.
Y noten que menciono a choferes, recamareras de hotel, meseros. No precisamente gente fifí.

Porque sí, la F1 trae más gente y algunos llegan a los hoteles de las grandes cadenas globales y eso les da dinero y son ricos canallas trasnacionales yanquis. Cierto.
¿Pero qué creen? Que para una cadena global con miles de hoteles en el mundo, si se cancela la F1 en México su efecto será de cero. No solo porque el 99.9% de sus hoteles no están en la CDMX. No. Sino porque si la F1 no se hace en México sino en Los Angeles o Vancouver o Panamá pues ¿qué creen? Que ahí también tienen hoteles. El turista que no usa su hotel en CDMX lo usará en la nueva ciudad sede. El dueño fifí tan contento.

Pero la camarista, el mesero, el garrotero, el botones del hotel chilango… ellos no se quedan tan contentos. Sus contrapartes de Vancouver no les van a enviar dinerito. Pero pues ni hablar. A AMLO se le antoja un Tren Maya que pase por su rancho y si para eso perjudica al que trabaja pues así que sea. Ya vimos que para el taxista en León o Morelia o Guadalajara que aparte de trabajar 16 horas al día se ha tenido que formar tres horas para cargar gasolina, para él, AMLO no tiene una sola palabra. Tiene la desgracia de no vivir cerca de ductos. Le toca chambear.

Y en el caso de la F1 y el subsidio antihuachicol, ¿a quién quiere apoyar la Cuarta Transformación? ¿Al que trabaja, al que atiende al turista, al que lo transporta, lo hospeda, le da de comer? No. Eso es neoliberal. Ocho mil pesos por familia a los de la zona de ductos.

No vaya a ser que un mesero pueda tener más ingresos por la F1, le vaya un poco mejor y luego se cumpla la pesadilla de Yeidckol: que deje de ser pobre y luego se olvide de dónde salió.

Sigue la pregunta entonces. ¿A quién queremos apoyar?

Don Ganso Necio y el corte de agua

*RING*

-¿Quién es?

-Soy Don Ganso Necio, el administrador del edificio.

-Son las 4am de domingo a lunes, Señor Necio. ¿Hay alerta sísmica? ¿Pasó algo?

-Le vengo a decir que acabo de cerrar la llave del agua. Es una emergencia. Los vecinos del edificio de enfrente se la robaban desde hace 30 años.

-Bueno, Don Ganso. Si el problema lleva 30 años no es una emergencia…

-Usted es aliado del robo entonces.

-No, señor. Yo soy VÍCTIMA del robo. El agua que se están robando es MÍA y de los otros inquilinos, no es de los ladrones del otro edificio ni de usted que solo es un administrador temporal. No lo olvide.

-Pues el caso es que ya no hay agua. Cerramos la llave por ocho horas en lo que vemos si logramos averiguar bien a bien qué pasa. Ya que sepamos pues reparamos todo.

-¿Pero por qué ahora? Son las 4am, acabamos de regresar de vacaciones. Venimos sucios, tenemos mucha ropa por lavar. Si van a cerrar ocho horas, ¿No puede ser de 11am a 6pm por ejemplo? Así nos bañamos, lavamos ropa, cocinamos… hasta adelantamos la cena, para que quede preparada.

-No. Ya se cerró.

-¿Pero por qué así, Don Ganso?

-No me preguntes tanto, ladrón.

-Óhquela… que yo no soy ladrón. Yo pago mi agua recibo a recibo. Lo único que quiero es pues… seguir contando con agua. Legal y pagada. Eso es todo.

-Pues ya cerramos la llave de paso.

-Qué locura. En fin. ¿Cuándo va a quedar restablecido definitivamente?

-No sé.

-¿Cómo que no sabe?

-Ño.

-Pero señor Necio, ¿seguro no hay otra manera?

-Ratero.

-No me diga así. Lo voy a acusar con su esposa.

-Ella me defiende. #ConLosNeciosNo

-Bueno. Si ya es decisión tomada, ¿al menos tuvo la precaución de hacer un plan de contingencia?

-…

-¿Sí?

-…

-Se queda callado. ¿No sabe lo que es eso?

-No. Supongo que eso solo lo saben ustedes los rateros.

-Y sigue… mire, mi pregunta es esta. Antes de cerrar la llave de paso, ¿vio si estaba lleno el ROTOPLAS?

-No. Esa es una pregunta de delincuente.

-¿Dejó que se llenara la cisterna?

-Qué cuestionamiento tan fifí.

-¿Acopió agua en baldes, cubetas? ¿Llenó la alberquita inflable donde hacemos Acapulco en la Azotea?

-Parece interrogatorio de mafioso.

-No, señor Necio. Son preguntas de un inquilino al administrador del edificio. Si cierra la llave de paso pero toma precauciones entonces ustedes arreglan y nosotros no nos quedamos sin agua.

-Mezquino.

-Para ser claro: ¿No tomó usted medidas para asegurar que tuviéramos agua?

-Pusnó.

-Ni nos avisó para que nosotros tomáramos precauciones.

-Pustampoco.

-Y cerró la llave sin importar el momento…

-Le repito que era una emergencia.

-Don Ganso, de nuevo, si lleva TREINTA años NO es emergencia.

-Pero al final esto va a quedar al centavo.

-Bueno. ¿Cuándo queda todo?

-No sé.

-¿¿¿¿No puede darme aunque sea un aproximado????

-Lo que diga mi dedito.

-…y su dedito está diciendo “no”. Qué sorpresa.

-Lo importante es que no haya agua para que no haya robo.

-No. Lo importante es meter al bote a los del edificio de junto, y a los de la Compañía de Agua que les ayudaron. ¿Ya están en eso?

-Ño.

-¿Y para cuándo?

-No sé.

-Pues… no me gusta que me roben agua los vecinos del edificio de enfrente pero tampoco quedarme sin agua, sin planeación de ustedes, sin dejarnos planear a nosotros.

-Corrupto.

-Se pudo hacer de otra manera.

-Asaltante.

-Con mejor estrategia.

-Impuro.

-Sopesando alternativas.

-Súcubo.

-Tratando de no afectar a los inquilinos que estamos al corriente de nuestro pago de servicios.

-Pillo.

-No, pues qué amable, Don Ganso Necio.

-#EsUnHonorEstarConmigo

¿Y si se hubiera quedado de florero?

¿Y si se hubiera quedado de florero?

¿Se imaginan cómo estaría México si AMLO se hubiera quedado de florero en octubre y noviembre?

Vamos a ver.

Las AFORES de 60 millones de mexicanos tendrían unos $200,000,000,000 más. (Nota del autor: Son doscientos mil millones de pesos). Eso mejoraría las pensiones de todos.

La Bolsa Mexicana de Valores estaría 10,000 puntos arriba. Eso sería bueno para las pensiones y para las inversiones que la clase media tiene en sus cuentas bancarias. Además las empresas que cotizan podrían acceder más fácil a los mercados financieros para solicitar recursos, invertir, crecer, generar empleos y dar bienes y servicios.

El tipo de cambio estaría más de un peso abajo. Eso le quitaría presión a la inflación y al monto de la deuda en moneda extranjera del gobierno y de las empresas.

Las tasas de interés de largo plazo estarían más de un punto abajo de lo que están. TODOS los bancos opinaban a inicios de octubre que la TIIE iba a bajar. Tras el florerogate, la TIIE subió y ahora nadie cree que baje. Eso encarece las hipotecas, los pagos a tarjeta de crédito, complica las promociones a meses sin intereses y otras linduras. Además el gobierno tendrá que pagar muchos miles de millones de pesos extra de intereses. Sí, EPN dejó mucha deuda. Pero pagar 20% más de intereses por ella NO es la solución.

PEMEX estaría en mucha mejor posición. Hoy se lleva la triple corona más la cereza del pastel. Va a pagar 1. más intereses por su deuda en pesos, 2. más intereses por su deuda en dólares por efecto de tasa de interés, y 3. más intereses por su deuda en dólares por efecto de tipo de cambio. ¿La cereza del pastel? El contagio del miedo de los inversionistas. “Si hicieron eso en el NAICM, igual lo harán en PEMEX”.

Urzúa estaría afinando el presupuesto tranquilo, con muchas mejores variables.

Jiménez Espriú y Torruco no estarían enfrascados en su concurso de estupideces.

Recordaríamos al sexenio de EPN como el de los contratistas consentidos sin que nos venga a la cabeza de inmediato que Rioboó supera en gravedad a todos ellos sumados porque lo que perdimos en el NAICM es 100 veces la suma de toda la lana desviada en todos los contratos que EPN le dio a HIGA, OHL y San Román sumados. El monto de la Casa Blanca suena a juego de niños comparado con los números que tenemos de pérdida ahora.

La prensa internacional seguiría en la luna de miel con AMLO, por lo que los inversionistas verían a México con más ojos de oportunidad que de riesgos.

Y, además, estaríamos en camino de tener un aeropuerto certificado por MIT y la ONU, donde el gasto fuerte que era prehundir el terreno ya estaba hecho y en donde, ya no necesitan mentir, nadie ha visto un lago.

Porque no importa lo que digan los nuevos burócratas de la Cuarta Transformación, antes conocidos como “analistas y académicos independientes”, no hay AMLOfobia, al menos de los inversionistas. El señor ganó las elecciones y TODAS las variables relevantes mejoraron. Bajó el dólar, subió la bolsa, bajaron las tasas de largo plazo y la expectativa unánime sobre la TIIE era que iba a bajar. Un mundo ideal.

Pero el señor presidente decidió en octubre que no es un florero.

Y lo estamos pagando carísimo. Y lo seguiremos pagando por décadas.

Las Consecuencias del Mal Llamado Lago

Las Consecuencias del Mal Llamado Lago (o El Error de Octubre en tu pensión)

¿Tienes menos de 37 años y alguna vez has trabajado? Bien. Es muy probable que tengas entonces una cuenta individual en una AFORE. Existen alrededor de 60 millones de cuentas.

Los errores cuestan. Y mucho. Y la decisión de AMLO fue un gran error. La pregunta es, ¿cuánto te costó a ti? Depende desde luego de cada situación personal. Pero podemos hacer cuentas de lo que te costó la necedad de AMLO en términos de ahorro para el retiro.

Las noticias no son buenas, déjame decirte. La defensa del mal llamado lago hizo que el saldo de tu cuenta individual, amigo de menos de 37 años, haya bajado en promedio 4.18%. Eso, amigo, ES UN DIABLATAL.

“No importa”, podrá decir algún furibundo amloísta. “De todos modos de pensión me van a tocar pinches 2,050 pesitos al mes”.

EQUIVOCACIÓN, mi estimado furibundo. Ya no te van a tocar los pinches $2,050. Quítale el 4.18%. Ahora vas por $1,964.31. ¿Se te hacían poco los $2,050? Pues concedido. Tuyos. Ya tienes menos.

¿Perdiste más o menos dependiendo de en qué AFORE estés? Sí. Definitivamente. Pero no como la mayoría cree. No depende principalmente de su exposición al aeropuerto. INBURSA por ejemplo es la que perdió menos. La razón se deriva de la nula exposición que tiene INBURSA a bonos gubernamentales de largo plazo y tasa fija, los (no) famosos Bonos M.

Pero, amigo menor de 37 años, que está por tanto invertido en la SIEFORE BÁSICA 4, perdiste mucho. Y fue algo directamente relacionado a la decisión de AMLO. Por salvar a un mal llamado lago.

Problemas de Millennial. Jaja. Perdiste dinero. =)

En cambio mi generación, los Generación X, pues… perdimos dinero también. =( I feel you, Millennial.

Los que tenemos entre 37 y 45 estamos en la SIEFORE BÁSICA 3 y perdimos en promedio 3.56%. Sí, perdimos algo menos que los hijos de nuestras primas mayores. Pero también tenemos menos tiempo para recuperarnos. En varios casos llevamos 20 años trabajando… y ahora tenemos en nuestra cuenta individual 3.56% menos. ¿A quién le debemos agradecer esto? Pues a AMLO. Él lo provocó. No importa si votaste por él o no, si entraste a la consulta patito o no, y si lo hiciste en favor de qué opción votaste (o cuántas veces). Da igual. PERDISTE DINERO. Y ya no tienes tanto tiempo para recuperarte. Vas a la mitad de tu vida profesional. ¿Te estás esforzando para poder retirarte con cierta comodidad? Pues chíngale más, compañero. Porque no solo perdiste en tu AFORE. No. Si tienes un contrato de inversión, con sociedades de inversión de deuda y de renta variable, pues también perdiste ahí (espera a ver tu estado de cuenta). Si tienes créditos a TIIE más algo pues te van a salir más caros entonces tendrás menos para ahorrar entonces pues… ahí está tu consecuencia del apoyo que AMLO le dio al mal llamado lago. Solo para rematar, aplica igual que con los millennials. Perdieron todas las AFORES. Alguna más, alguna menos.

Varios compañeros míos de escuela ya pasaron de 45. Ustedes saben quiénes son. Y como todos los que están entre 46 y 59 años, les toca la SIEFORE BÁSICA 2. Les tengo una buena y una mala.

Primero la mala: perdieron en promedio 3.18%.

Luego la otra mala (mentí al principio. Iban dos malas): Pues ya les queda poco tiempo para recuperarse.

Pero seamos positivos: sí hay una buena. Perdieron menos que los millennials y que quien esto escribe. Algo es algo (ya en serio, hay buena si están en la Ley del IMSS adecuada. No dependen solo de esto).

Y bueno. No me leen muchos mayores de 60 años. La SIEFORE BÁSICA 1 perdió en promedio 1.89%. ¿Pero qué les puedo contar a los de más de 60 años? Su vida adulta fue forjada por años y años de estupideces de nuestros gobernantes. Nada nuevo bajo el sol. Pero igual tienen dos aspectos interesantes a destacar.

El primero es que es la primera vez que ven su patrimonio afectado por una decisión de un presidente que todavía no entra en funciones. Zedillo devaluó mucho entrando, Echeverría y López Portillo devaluaron mucho saliendo. De la Madrid básicamente todo su sexenio se la pasó devaluando. El resto de los presidentes contribuyó con su gran dosis de corrupción, impunidad e ineficiencia. Ahora el electo se suma a la fiesta.

El segundo aspecto es que podrán platicarle a sus nietos, sobre todo si viven en CDMX o en EDOMEX, que a pesar de tener más de 60 años… jamás vieron un lago en donde iba a ser el NAICM. Y por la defensa del mal llamado lago usted, sus hijos y nietos tendrán menos pensión.

¿De cuánto es el golpe solo en las AFORES causado por el mal llamado lago? Pues veamos, ya les platiqué las minusvalías promedio de las SIEFORES básicas 1, 2, 3 y 4. Ahora multipliquemos por el monto registrado en AFORES. Sumemos los rubros de Retiro, Cesantía y Vejez con el de Ahorro Voluntario.

No sé cómo decirles esto… en Ahorro Voluntario hay 68 MIL MILLONES DE PESOS. Eso es mucho. Multipliquen por las pérdidas promedio. Eso nos costó en ese rubro a los 60 millones de mexicanos el Error de Octubre de AMLO. La defensa del mal llamado lago.

Pero es peor. En el rubro de RCV hay 3,251,898 MILLONES DE PESOS. O 3,252 billones de pesos. Billones como nos enseñaron en la escuela, de millones de millones. Eso es mucho mucho mucho mucho dinero. Ambos rubros suman entonces 3,320 billones de pesos. Solo por deporte, dado que no hice la ponderación, asumamos que la baja promedio es 3% (el promedio simple aritmético es de 3.2025 pero da igual).

Pues aplicando ese 3% al monto total entonces el Error de Octubre solo en AFORES es de 99 mil millones de pesos.

Más de lo que se robó Javier Duarte. Lo que obvio no hace justificable lo que se robó.

Más que La Estafa Maestra. Lo que obvio no hace justificable lo que se robaron.

Más que lo que le iba a tocar a Higa de tajada por el tren a Querétaro. Lo que obvio no hace justificable que EPN tratara tan lindo a sus compadres.

Pero es solo para dimensionar el tamaño del error de octubre. Esos 99 mil millones no incluyen las pérdidas que tuvo la gente en sus inversiones financieras personales. Ni lo que tendrán que pagar de más en tarjetas de crédito. Ni lo que tendrán que pagar extra el gobierno y las empresas por el alza de intereses tanto de la deuda interna como de la deuda externa. Ni lo que tendrán que pagar extra de intereses de deuda externa por efecto del alza del tipo de cambio.

Vaya. Ni siquiera estoy tomando en cuenta los 200 mil millones de pesos que se perdieron en Texcoco. O lo que se va a perder en Santa Lucía cuando el Dúo Dinámico Rioboó – Samaniego despliegue su sapiencia en aviones que se repelen.

¿Se puede revertir la situación? Tal vez. Pero darle en la torre al NAICM con una consulta patito para defender el mal llamado lago enarbolando el combate a la corrupción, solo para decir que te vas a brincar la ley dándole la misma cantidad de lana a esos mismos empresarios con contratos corruptos mientras pones al frente de la obra al socio de tu contratista favorito no es el camino.

Acabar con los compadres estilo Rioboó sí.

Acabar desde luego con todos los compadres de EPN y castigar la enorme corrupción del sexenio 2012-2018 también. O sea, que AMLO no haga amnistía de corruptos.

Los mercados financieros no odian a AMLO. Las calificadoras no odian a AMLO. Por eso no bajó la bolsa ni subió el dólar ni las calificadoras redujeron perspectiva cuando AMLO ganó. Los mercados financieros no son (tan) tontos, y si ven a Rioboó en la mesa del anuncio y a Samaniego dirigiendo el proyecto de Santa Lucía pues detectan que no se trata de acabar con el capitalismo de compadres sino de sustituir unos compadres por otros. Y eso no le gusta a nadie más que a algunos maromeros.

Los mercados financieros odian la incertidumbre. Si AMLO tomó esta decisión tan estúpida basado en una consulta patito para salvar al mal llamado lago sin cancelar contratos corruptos y dándole el nuevo proyecto al socio del compadre, pues cualquier otra cosa podrá hacer. Y ante esa incertidumbre hay de dos: te vas a invertir a otro país o te quedas pero pidiendo más rendimiento para compensar el mayor nivel de riesgo.

La confianza tarda en recuperar. Pero se puede.

¿Podrá AMLO? ¿Querrá AMLO?

Mediten sobre eso cuando revisen su estado de cuenta. Recuerden lo que les costó la defensa del mal llamado lago.

Infantilismo Critico II: El Musical (4.11.2015)

INFANTILISMO CRÍTICO II: EL MUSICAL

La semana pasada escribí sobre el tema del impuesto a la gasolina, en relación a las supuestas cortinas de humo. Mi conclusión fue que sustituir el IEPS actual de $4 por litro por otro IEPS de $4 por litro no tendrá un efecto negativo en el precio, dado que en términos generales podemos confiar en que $4 – $4 = $0.

En lo que escribí no había un solo comentario positivo sobre EPN (que los que me conocen saben que no suelo hacerlos), y por el contrario hay una crítica muy específica. Hice referencia a los que hablaban de ese supuesto nuevo impuesto sin entenderlo. El término que usé fue “infantilismo crítico”.

En Twitter varios poco amables lectores me ayudaron a dejar claro mi punto. Para ellos, el impuesto de $4 que sustituyó al de $4 era un robo al pueblo bueno, y me lo hicieron saber con insultos que en algunos casos fueron de una gravedad tal que llegaron a llamarme “priista”. Pero bueno, les perdono el insulto sin invocar la Ley Fayad. Aparte me divierten mucho.

Muchos de esos tuiteros siguen y se dejan influenciar por cuentas que suelen ser bastante poco equilibradas en sus análisis. Por eso de repente los llamo epigmenios. No ayudan en nada al debate cuando llevan todo a blanco o negro. Ellos son un extremo del que el resto de la sociedad está muy lejos, ¿verdad?

¿Verdad?

Pues no. Aquí viene la segunda parte del infantilismo crítico. AMLO presenta una nueva propuesta de aeropuerto para la Ciudad de México. La propuesta habla de un ahorro nada despreciable de cien mil millones de pesos, usando el aeropuerto actual para vuelos nacionales y construyendo dos pistas de operación simultánea en la actual Base de Santa Lucía.

Como viajero frecuente, eso de cambiar de aeropuertos no me hace mucha gracia. Y Santa Lucía está más lejos del aeropuerto actual que la nueva ubicación propuesta. Aunque por otro lado la distancia no es superior a la de otros aeropuertos internacionales, y en cuanto a los dos aeropuertos no debe ser un enorme problema: Nueva York, Washington o Londres tienen ese esquema de aeropuertos nacionales e internacionales sin que pase demasiado. Si hay un ahorro de cien mil millones, me parece que da para construir un tren de alta velocidad que pueda unir ambas terminales en un tiempo razonablemente breve, de modo de que se puedan realizar conexiones de vuelo con relativamente poco tiempo. Si por cambiar de planes hay alguna multa con contratistas actuales, creo que los cien mil millones de ahorro dan para pagarla y sobraría alguito.

Tenemos entonces una propuesta que apunta a bajar de manera importantísima el costo de la obra pública más cara del sexenio. ¿Qué recibimiento ha tenido esa alternativa entre una parte de la opinión pública? Intentaré un resumen rápido:

“Pinche Peje. Que se calle. Está senil. Es un pendejo. Que no opine. Es padrino de Nico. ¿De qué ha vivido? Ya chole. Nunca será presidente. Se la peló a Calderón. Bloqueó Reforma. Incendió pozos petroleros. Cerró la información de los Segundos Pisos. Viejito baboso. Necio”.

Tras leer esos comentarios sesudos, en donde no había ningún intento de criticar el proyecto por lo que seguramente tendrá de criticable (más bien parece que leyeron el encabezado y ya), reitero mi conclusión: los sectores más vociferantes de la opinión pública están más preocupados por hacer propaganda que por siquiera hacer el intento de ser equilibrados. Una parte importante no puede restar 4 – 4 para darse cuenta de que no hay nuevo impuesto a la gasolina, nada más porque esa parte huele a EPN. Otra parte no está dispuesta a que se discuta algo que potencialmente puede ahorrar cien mil millones de pesos, por la sencilla razón de que la propuso el Peje y les cae mal.

Los que estamos en medio, e independientemente de nuestras filias y fobias intentamos evaluar cada propuesta por sus propios méritos (y no por el emisor) nos ubicamos en franca minoría por lo menos en cuanto a estridencia se refiere. El infantilismo crítico no es un tema exclusivo de los chairos: del otro lado pasa exactamente lo mismo. Si Bergoglio hubiera hecho la misma propuesta de aeropuerto en vez de AMLO, varios estarían de acuerdo sin tampoco leerla. De ese tamaño es el nivel del debate.

COROLARIO: No faltará el que diga que por pedir que se evalúe la propuesta de AMLO ya fui cooptado por los compas. Por esos mismos compas que la semana pasada me acusaron de ser peñabot. A mí al final esa cerrazón de ambos lados me da risa… aunque supongo que si viviera en México la risa se convertiría en tristeza.