Tras operativos como el que se hizo contra el Mencho viene luego una reacción que no por predecible es menos aterradora: bloqueos, autobuses y tiendas incendiados, rondines de sicarios…
¿Vale la pena “patear al avispero”?
SÍ.
SÍ.
Me explico:
Primero lo obvio: las avispas que salieron el domingo a causar pánico ya existían. No se crearon a partir de que fueran contra el Mencho.
¿Y qué hacían las avispas el sábado? ¿Estaban tranquilas, quietecitas?
No.
Estaban secuestrando.
Estaban violando.
Estaban matando.
Estaban extorsionando.
Estaban traficando personas.
Estaban cobrando derecho de piso.
Estaban comprando autoridades de todos niveles.
Estaban tomando regiones enteras de MX.
En eso se entretenían las avispas.
No en darle vueltas al avispero.
No en ir oliendo florecillas.
Esas avispas secuestraban a jovencitas. Se las llevaban a los capos para que las violaran. Cuando se cansaban de ellas, las prostituían en sus burdeles.
También secuestraban chavos. Los ponían a matarse entre ellos y al que sobrevivía lo hacían sicario.
Eso hacían las avispas.
Entonces sí, hay que patear el avispero y hay que fumigar a las avispas.
¿Que alguna te puede picar? Desde luego. Pero eso es lo que llevan muchos años haciendo.
Si dejas en paz a las avispas, se reproducen. Se hacen más fuertes. Migran a lugares vecinos.
Entonces a patear.