by @avestruzeterea | Jul 12, 2018
Recuerdo esa mirada.
Recuerdo la fecha de la anécdota: fue el 10 de enero de 1994. Yo había ido a Chiapas a pasar el fin de año y regresaba al DF a hacer mi sexto semestre de la carrera.
Diez días antes vio la luz el EZLN. Mi papá me avisó como a las 10 de la mañana del 1 de enero, que yo regresaba de la tradicional Fiesta de Fin de Año del Bonampak. Pocas horas después empezó el gran despliegue militar en plena Avenida Central de Tuxtla, con dirección a los Altos y la Lacandona.
En fin, que para el 10 de enero seguía el conflicto armado. Recuerdo haber sentido temor cuando vi que Samuel Ruiz (qepd) iba en el mismo avión de MEXICANA (qepd) que me tocaba abordar.
Por ese entonces la narrativa era que el Subcomandante Marcos era un hombre alto, de aspecto extranjero, piel blanca y ojos claros. Al bajar del avión en el AICM, los pasajeros nos encontramos prácticamente con un retén de Policías Federales haciendo “profiling”. Querían verificar que ninguno de los varones de cierta edad, estatura y color de piel fuéramos Marcos. Yo salí “sospechoso” en la barrida que me pusieron, y me tocó estar retenido alrededor de una hora contestando quién era, quién había comprado mi boleto, dónde vivía y a qué dedicaba el tiempo libre (a andar de fiesta, leer y a jugar dominó, basicamente). Al final me dejaron libre.
El primer día de clases, a la semana siguiente, fue el primer día que recibí la mirada. “¿Tú eres de Chiapas, verdad? Oye, ¿qué onda con la guerrilla y los rifles de palo y la pobreza de Ocotzingo (sic, así le decían) y el Chichonal y ser el estado más atrasado y no tienen McDonalds?”. Y eso que no se sabían las Siete Maravillas de aquel Chiapas: el aeropuerto sin aviones, el puerto sin barcos, la biblioteca sin libros, la carretera que no va a ninguna parte…
Incluso gente que me conocía y apreciaba hacía comentarios prejuiciosos sin darse cuenta: “tú eres bueno en matemáticas, ¡y eso que eres chiapaneco!”, “vi un reportaje de cómo viven en Oxchuc, pero seguro tú no vivías así”.
En clases, en la cafetería, en las fiestas. Era inevitable. Cuando sabían que yo era de Chiapas en esos primeros meses de 1994, la mirada de mis interlocutores cambiaba y el tema zapatista aparecía. Curiosamente fue el asesinato de Colosio lo que me libró de seguir recibiendo esas miradas de conmiseración.
El tema no pasó a mayores. No me afectó ni en la carrera ni para encontrar trabajo (aunque los comentarios “jocosos” siguieron). Pero recuerdo muy bien esa época de miradas cuando los demás sabían que yo era de Chiapas.
Hoy regresé a la oficina tras dos semanas de vacaciones. Hoy volví a sentir la mirada. Compañeros de varios países, al verme, hicieron la relación “mexicano – un delincuente se fugó – país bananero” y me preguntaban, sin salir de su asombro. Me daban ganas de decir que estaba afónico, que en realidad soy de Haití o que mi religión me impide hacer comentarios sobre fugas penitenciarias. Pero las noticias que salen en la prensa internacional sobre México pintan una realidad que no por incompleta es falsa. Y a ese México de los estudiantes que desaparecen y del presidente que hace tratos con contratistas que en cualquier país serían causal de renuncia… pues a ese México además se le escapa don Joaquín Archivaldo de la cárcel.
“¿Cómo te fue por México, Mauricio? Eh, por cierto [inserte aquí la mirada], ¿cómo ha estado eso del reo que se ha fugado?”. Miradas de conmiseración, de curiosidad. Gente tratando de entender cómo funciona México, por qué pasan esas cosas, y por qué cuando pasan… no pasa nada.
Esta vez también lo superaré. Con algo de suerte Maduro hará una tarugada pronto y ya le tocará a los venezolanos de la oficina ser el centro de las miradas.
Pero mientras tanto, me siento nuevamente como en 1994. Originario de la Comarca de las Malas Noticias y receptor de la mirada.
P. D. No entro en detalles de la fuga del Chapo porque honestamente no creo tener mucho que agregar a lo que ya se ha dicho, y sería imperdonable (citando al clásico) ser repetitivo.
by @avestruzeterea | Jun 18, 2018
NOTICIA IMPORTANTE: Muchos han dicho que el triunfo de la selección olímpica de México sobre Brasil no resuelve los problemas de pobreza, injusticia, ignorancia, violencia y corrupción que existen en nuestro país.
A partir de esa afirmación, me puse a investigar seriamente el tema y llegué a una conclusión definitiva: NO. Que México sea medalla de oro no resuelve tan terrible realidad. Pero si México hubiera sido eliminado desde la primera ronda tampoco se hubieran resuelto esos problemas (si así fuera, los obligamos a perder por default y nos instalamos en el primer mundo).
Conclusión: si no quieren, no celebren. Pero no amarguen.
by @avestruzeterea | Jun 5, 2018
Muchos de ustedes han visto el meme en donde, para todo problema, alguien dice que la solución es acabar con la corrupción. No importa la pregunta, no importa el tema: la clave es acabar con la corrupción.
Y es que México en realidad no es un país pobre, sino uno extraordinariamente rico, se suele escuchar. Solo que de ese pastel salen la Casa Blanca de EPN, y la de Malinalco de Videgaray. Sale para darle contratos a HIGA y a OHL y a San Román y a Odebrecht. Sale para carreteras con sobreprecios y socavones. Sale para gastos superfluos, turismo legislativo, ranchos de un Duarte, ranchos del otro Duarte, terrenos para la mamá de Borge… miles, miles de millones desperdiciados.
El 99% de los mexicanos queremos terminar con esa corrupción. Incluso los votantes de Meade, en su mayoría. Diferimos si eso se arregla con el ejemplo, o con instituciones; si el fiscal que combata la corrupción sea sugerido por el presidente o no, si hay que irse por maximizar penas o minimizar impunidad o amputar manos o una combinación.
AMLO llegó a una cifra y tiene un diagnóstico. Todos los males de México pasan por la corrupción. Aviones presidenciales que no los tiene ni Obama, pensiones a expresidentes, vida faraónica en Los Pinos… en fin, ya le puso número a la casa: Quinientos mil millones de pesos. Eso es lo que hoy se roban, y él lo va a recuperar todo. Año con año sobrará del presupuesto esa cantidad y asunto arreglado, ¿verdad?
Vamos a imaginar que AMLO tiene razón en todo. Sí, son $500,000,000,000. Se pueden ahorrar cada año. Como él va a dar el ejemplo y las escaleras se barren de arriba hacia abajo, no se va a gastar dinero extra en prevenir la corrupción. El ejemplo basta. Y no se va a generar un solo caso de corrupción nuevo. Ni uno. Las finísimas personas que acompañan a AMLO, que han sido corruptas desde hace décadas, serán salvas. Por último, pensemos que el costo de redistribuir esos recursos es cero.
Tendremos entonces un 2019 con corrupción cero, con ahorros por quinientos mil millones de pesos, con gasto adicional en combate a la corrupción cero y costo por redistribución cero. Casi el Paraíso (ese nombre me gusta para novela mexicana).
Eso probaría el punto de AMLO y de muchos de sus votantes: México es un pastel de buen tamaño pero mal repartido. Pero sonrían: juntos haremos historia.
Entonces en el 2020 AMLO toma los ahorros de 2019, los reparte entre todos (no solo a los unos cuántos, no solo a la mafia del poder) y asunto arreglado.
Hagamos cuentas del paraíso al que llegaríamos y preparémonos para administrar la abundancia: quinientos mil millones divididos entre los mexicanos dividido entre los días que tiene 2020 llegamos a una fortuna. Imaginen, partimos de QUINIENTOS MIL MILLONES DE PESOS.
Así, en un día de fiesta nacional, a partir del 1 de enero de 2020 todos los mexicanos podrían pasar diariamente por sus… por sus… ah, caray. Por sus $10.84.
Yo prefiero que esos casi once pesos al día estén en manos de todos y no de los políticos corruptos, sus familias y prestanombres. Prefiero que cada uno los use en lo que necesite a que se vaya en gastos suntuosos. Pero no nos engañemos en el diagnóstico: si llevas la corrupción cuantificada por AMLO a cero, agregas corrupción cero, agregas costo de vigilancia cero y redistribuyes con costo cero, de todos modos el pastel no es suficiente.
Para que el pastel crezca debe haber inversión privada. De empresarios de todo tipo: extranjeros, mexicanos billonarios, empresarios grandes, empresarios medianos, empresarios pequeños, empresarios micro, cooperativas… de todo tipo. No nos engañemos con recetas fáciles. No basta con vender el avión y mudarse a Palacio Nacional y quitar la peluquería de la Cámara de Diputados.
Cuando empezamos a conocer los innumerables escándalos de corrupción de este sexenio, el PRI guardó silencio. Lo van a pagar perdiendo el poder federal. El PAN tuvo un papel lamentable: guardó durante años un silencio cómplice que hoy le podemos reprochar a Anaya, que ya habla de castigar ese pasado pero cuando era presente no se le escuchó tanta enjundia.
Toda iniciativa sensata contra la corrupción y el despilfarro será bienvenida por mí. Como he comentado antes, creo más en las recetas que pasan por instituciones y contrapesos que las que pasan por caudillos. Pero siendo lacerante el tema de la corrupción, no es la solución a todo ni siquiera con las cuentas más alegres.
Si sobreestimas el poder de una aspirina, no lograrás curar al paciente.
by @avestruzeterea | May 28, 2018
La selección italiana es una de las más exitosas de la historia del futbol. Ha ganado cuatro mundiales, solo uno por debajo de Brasil y los mismos que Alemania.
Tiene un estilo definido, el famoso catenaccio. Ha dado jugadores de época en casi todas las posiciones. De un par de décadas para acá podemos mencionar la clase de Pirlo, el amor a la camiseta de Totti, el toque de Del Piero, las atajadas de Buffon… además hay jóvenes llenos de talento que vienen empujando.
Alemania es de las favoritas. Y con razón. Pero no olvidemos que de 50 años para acá, Italia los venció en la semifinal de México 70, la final de España 82, e incluso los dejaron fuera en Alemania 2006. No muchas otras selecciones pueden presumir logros similares.
Podemos pasar muchas horas revisando el gran palmarés de Italia y por qué se podría considerar una favorita en la Copa Mundial Rusia 2018.
Pero no tiene caso. No calificó.
A estas alturas entonces es ocioso darle vueltas a lo bello que sería un mundial con Italia. No tiene sentido mencionar a las 20 o 25 selecciones que van de comparsa y harán un peor papel que el que Italia haría. Es una pérdida de tiempo pensar lo que pudo ser este mundial con la Squadra Azzurra.
No le apuesten a Italia. No va a ir al Mundial.
Bien.
Lo mismo le pasa a Meade. No tiene ningún caso hablar de las cualidades supuestas o reales que tiene. No es relevante si tiene o no buenas propuestas. Pensar a cinco domingos de las elecciones que debió lanzarse de independiente no conduce a nada.
La realidad hoy es que va en un distante tercero. Y si por milagro remonta y se pone en segundo, pues es muy sencillo: el voto anti-PRI es mucho mucho mucho mucho mucho mucho mucho más grande que el voto anti-AMLO.
Mucho.
A estas alturas sirve de poco cuestionar si eso es justo, si Meade te parece mejor que Anaya, si la gente debería de olvidar este sexenio corrupto y recordar que en la boleta estará Meade y no EPN. No va a pasar.
Si consideras que AMLO no es lo que necesita México, la única opción es Anaya.
Seguirle apostando a Meade para el 1 de julio es igual de inútil que apostarle a Italia para el mundial.
by @avestruzeterea | May 22, 2018
¿Quién es el Culpable?
De dólares y Bolsas de Valores
No necesito de muchos comentarios previos. Es del dominio público que, más o menos desde que se intensificó el problema de los hechos de Iguala y el de las Casas HIGA, el dólar sube y sube; y la Bolsa de Valores baja y baja.
Como la rumorología está a todo vapor estos días (“los vacíos se llenan”, diría el clásico), debido a la bien fundada incredulidad ante el, digamos, “gobierno” de EPN, vamos a analizar las posibles causas de esos movimientos adversos.
La Culpa es de la Corrupción de EPN.
Hay quien dice que las variables financieras se debilitan por culpa del gobierno federal. El escándalo de tráfico de influencias, la pésima Reforma Fiscal, el gasto improductivo, la corrupción, el diezmo, el subejercicio, el gabinete incompetente… todo el bagaje del Viejo PRI corregido (para peor) y aumentado (ídem). Si ni siquiera la licitación del tren a Querétaro pueden sacar, si las reformas no cuajan, si lo único que el equipo de EPN firmó ante Notario y sigue en pie es el patrimonio inmobiliario adquirido a HIGA… ahí está la reacción de los mercados.
La Culpa es de los Vándalos Revoltosos y AMLO, su Pastor
Hay quien dice que las variables financieras se debilitan por culpa de las marchas, bloqueos, robos de camiones y todos los demás males asociados con las protestas. Y detrás de ellas hay grupos afines a AMLO. ¿Cómo queremos que no caiga el peso mexicano si hay escenas de la puerta de Palacio Nacional quemándose? ¿Podemos pedir que lleguen inversiones si el Poeta Molotov nos demuestra su arte incendiario y encima lo defienden como si fuera héroe? Obvio que las empresas están hartas de que les secuestren camiones, los hoteleros de Acapulco son víctimas cotidianas, y si hay miles de revoltosos destruyendo propiedad pública y privada impunemente pues… ahí está la reacción de los mercados.
¿En qué quedamos? ¿La culpa es de EPN, es de los seguidores de AMLO? ¿O, como muchos piensan, es de los dos?
Pues en realidad, la respuesta es Ninguna de las Anteriores. Desde luego que el panorama actual de México no invita a la inversión, por una mezcla de un gobierno corrupto que no hace valer el estado de derecho, y un grupo minoritario pero muy vociferante que está interesado en generar mártires y dinamitar a las instituciones. Pero esos terminan siendo factores salvables. Hay empresas acostumbradas a operar en entornos peores. Desde luego para hacerlo piden a sus proyectos de inversión tasas de retorno muy altas que reflejen el riesgo percibido, y eso es un costo para los mexicanos.
La realidad es que así tuviéramos un país de primer mundo (ja) con un principal líder de oposición que le guste construir acuerdos (jaja) y un gobierno eficiente (jajaja) y honesto (jajajaja), de todos modos el peso se hubiera depreciado. El dólar se está fortaleciendo contra todas las monedas, no nada más contra el peso. La caída de los precios del petróleo no es imputable a EPN ni a AMLO, y es uno de los principales causantes de esta volatilidad. Para comprobar que el problema no es privativo de México, miren si bajas como las que ha habido en la Bolsa Mexicana de Valores estos días son aisladas o parte de una tendencia mundial (spoiler: es lo segundo).
No tiene caso entrar en todos los detalles externos. Es fácil demostrar que aunque México hubiera estado aún en la ilusión del Mexican Moment nos habría afectado esta crisis. Colombia o Rusia, países petroleros como el nuestro, han tenido igual afectaciones. Pero si se les hacen bananeros, pues pongamos el caso de Noruega, país muy bien gobernado (excepto por los encargados del NRDA en la entrega del Nobel a Malala) pero que también se ha visto afectado en su corona (su moneda, no la cerveza) y en su Bolsa de Valores.
Desde luego que la afectación en México podría ser algo menor. Obviamente el rublo se ha devaluado más que la corona. Pero más allá de grados, los movimientos financieros de estos últimos días obedecen mucho más a fenómenos internacionales que nuestro desbarajuste interno.
A pesar de la evidencia abrumadora del carácter global del tema, seguiremos escuchando a diazordacistas de clóset culpar de la volatilidad a “los revoltosos” y a los epigmenios culpar a “la mafia del poder”. Estas líneas van para los que están hartos de ambos grupos. Esta vez el problema no viene de ahí.