by @avestruzeterea | Oct 23, 2016
LA FALACIA DEL CUARTO PISO
La mayor parte de mis compañeros de generación están cumpliendo o están próximos a cumplir 40 años.
Es usual leer comentarios como “llegando al cuarto piso”, junto con los recíprocos “bienvenido al cuarto piso” de los que dicen ya estar ahí.
Pero las cuentas no salen. El primer piso es de los 0 a los 9 años. El segundo de los 10 a los 19. El tercero, de los 20 a los 29. Por lo tanto, el cuarto es de los 30 a los 39. Aunque hagan sus cuentas raras y pongan a Arjona y sus cuatro décadas a todo volumen, cumplir 40 años es acceder al quinto piso.
Mis hijos tienen 5 y 3 años. Me niego a considerar que están en la Planta Baja de sus vidas. Mucho menos Lobby, aunque vayan a escuela bilingüe.
Entonces así es. Mi generación está alcanzando el quinto piso. En diciembre del año que viene, si los Mayas no dicen otra cosa, por allá nos vemos.
by @avestruzeterea | Oct 22, 2016
CHIAPAS ES EN EL COSMOS…
No sé a qué edad tomé conciencia de los problemas de Chiapas. Debió ser durante la primaria, pues en los libros de texto veíamos (cuando no teníamos huelga de maestros en la escuela) que Chiapas ocupaba los últimos lugares en casi todos los rubros de desarrollo.
Al ir creciendo, cada vez era más obvio. En muchos otros lugares del país había inversiones, negocios, vías de comunicación y lugares de entretenimiento que en Tuxtla no teníamos. Y Tuxtla era la capital…
De repente platicábamos en la prepa de que cuando Chiapas salía en la prensa nacional era por algo malo. Volcán haciendo erupción, camión de Cristóbal Colón cayendo a precipicios con saldo de decenas de muertos. Hasta el avión donde iba el Obispo de Tapachula se cayó cuando iba a ver a JPII.
Luego parecía que tocábamos fondo. Tras el levantamiento del EZLN, en la época del Estado de las 7 maravillas (aeropuerto sin aviones, puerto sin barcos, biblioteca sin libros, carretera que no va a ningún lado, etc), algo empezó a cambiar. Será que llegaron muchos recursos federales, será que se invirtió para aplacar a los zapatistas, será el sereno. Pero empezó a darse un cambio en el estado.
Desde luego no terminó la pobreza. Pero empezaron a ponerse las bases para que se diera algún progreso. Se avanzó en vías de comunicación (los que se quejan de la supercarretera a Cosoleacaque es porque no recuerdan el viaje por el Istmo de Tehuantepec), nuestro aeropuerto empezó a permitir cosas audaces como el aterrizaje de aviones en la noche. San Cristóbal se hizo Pueblo Mágico y la supercarretera lo acercó mucho al aeropuerto y a Tuxtla. Había un equipo de futbol de Primera División, y ya de repente cuando uno escuchaba cosas de Chiapas se encontraba con cosas positivas.
Qué tiempos aquellos. Una tóxica combinación entre un gobierno totalmente inoperante y un grupo de organizaciones civiles a las que les importa muy poco el desarrollo de Chiapas están hoy en disputa por ver quién afecta más al estado. El dilema de muchos chiapanecos es terrible. ¿Será mejor pagar casetas para que los políticos se queden con su tajada personal y las empresas de sus amigos hagan como que les dan mantenimiento? ¿O será mejor darle dinero a los “maestros” que extorsionan en las casetas y en las salidas de Tuxtla? Éstos cobran menos, pero no invierten nada en su conservación ni dan comprobante para que los que trabajan metan sus viáticos.
Hoy los maestros decidieron bloquear el aeropuerto. En su odio al gobierno, no les importa perjudicar a la gente que dicen querer beneficiar. Gente caminando para llegar al aeropuerto bajo el sol, gente metiendo sus autos por brechas de terracería. Todo mientras el gober andaba rescatando a unas estúpidas tortugas en Puerto Arista (no se enojen, ecologistas. Pero el gober cobra por aplicar la ley, no por andar haciendo cosas que además la sociedad civil hace mejor).
En tiempos del EZLN, mucha gente aprovechó para encapucharse e ir a invadir ranchos. Ahora sucede lo mismo. Los grupos que yo llamo “de río revuelto” están de plácemes. Pueden perjudicar impunemente a gente que no tiene nada que ver con el gobierno, y es muy probable que al final les toque dinero. Y mucha gente, en su odio al gobierno, los apoya sin darse cuenta que estos grupos no buscan el beneficio del “pueblo”.
Es momento que ni los maestros ni sus defensores pueden, con artículos de la ley en mano, decir sus objeciones a las reformas que provocaron el inicio de los movimientos. Pero ya no les importa. Están en contra de cualquier reforma (hasta de la fiscal, netamente lopezobradorista), del mal gobierno, de que la gente vea a la selección mexicana y de que la mosca neoliberal voló ordenada por Washington y el FMI.
Nuevamente el conjunto de noticias que recibo de Chiapas me habla de que nos estamos quedando fuera de la ruta del progreso. Por supuesto que sé que estábamos muy lejos del objetivo. Por supuesto que el gobierno estatal actual y anterior perjudicaban en vez de ayudar. Pero contra ellos, centenares de miles de chiapanecos siguieron trabajando para progresar. Los maestros vinieron a aliarse con el gobierno, así sea inadvertidamente, para perjudicar a toda esa gente.
by @avestruzeterea | Oct 21, 2016
TRIVIA POLÍTICA SOBRE CANDIDATOS (incluye respuestas)
SECCIÓN DE PREGUNTAS
1. Este candidato firmó un libro que en realidad no escribió, y lo cacharon.
Ñ) AMLO O) Trump P) Todos los anteriores
2. Este candidato dice que todos los beneficios del TLC se los llevó el odiado país vecino, en detrimento del propio.
C) AMLO D) Trump E) Todos los anteriores
3. Este candidato dice que las elecciones (que no han sucedido, y que de todos modos dice que va a ganar) están ya arregladas.
L) AMLO M) Trump N) Todos los anteriores
4. Más que seguidores tiene fanáticos que le aguanta cualquier contradicción.
B) AMLO C) Trump D) Todos los anteriores
5. Citan a la Biblia cuando no viene al caso.
C) AMLO D) Trump E) Todos los anteriores
6. Considera que la única solución a los problemas del país es él mismo. No hay alternativa posible.
H) AMLO I) Trump J) Todos los anteriores
7. Si no estás con él, estás contra él
N) AMLO Ñ) Trump O) Todos los anteriores
8. Ven cualquier diálogo, negociación o acuerdo como claudicación.
Q) AMLO R) Trump S) Todos los anteriores
SECCIÓN DE RESPUESTAS
Si contestaste P, E, N, D, E, J, O, S… ¡felicidades! Tus respuestas son correctas.
by @avestruzeterea | Oct 10, 2016
Una noticia me llamó la atención hace un par de meses: el único pueblo en Suiza que no tenía luz eléctrica en sus calles (Surrein, cerca de donde vivía Heidi), por fin había votado a favor de iluminarse.
Cuatro veces el pueblo votó en contra de que les pusieran electricidad. Como mexicano, enterarme que cuatro veces se les consultó y las cuatro se negaron por supuesto que se me hizo extraño. Indagando un poco más en el tema, salió el peine: aparte de dos o tres pretextos no muy sustanciosos, se encontraba el quid del asunto: hay que pagar por el alumbrado público.
Haber votado antes por tener calles iluminadas implicaba pagar el recibo de la energía eléctrica. Entonces los electores sabían que tendrían que pagar más impuestos, o que algún gasto que la comunidad realizaba debía eliminarse para usar esos recursos en pagar la luz. Los votantes de ese muy pequeño pueblo rural en la punta de un alpe (250 habitantes, casi todos sin estudios universitarios) entienden claramente cómo funcionan las cosas: los servicios públicos cuestan. De entrada suena maravilloso tener servicios ilimitados, y si además te permiten votar para conseguirlos pues más. Ya lo dijo el filósofo Schopenhauer, “Si te dan, agarra. Si te quitan, chilla”.
Pero las cosas no funcionan así. Las cosas cuestan. Y los electores suizos lo saben. Hay una larga historia de votaciones populares para garantizar derechos que fueron rechazados por los efectos perniciosos que se generarían para la comunidad. Algunos temas que se han sometido a referéndum en Suiza y han sido derrotadas, en muchos casos abrumadoramente, son:
– Garantizar el derecho al trabajo (menos del 20% votó a favor).
– Garantizar el pleno empleo (ni siquiera llegó al 15%).
– Reducir la jornada laboral.
– Seis semanas de vacaciones para todos.
– Salario mínimo
Y, muy recientemente, la que le daba a todos los residentes en Suiza, adultos y niños, trabajaran o no, simplemente por estar aquí legalmente, un salario básico incondicional. En junio de este año, ni siquiera uno de cada cuatro votantes creyó que era buena idea.
El tema de la democracia directa está muy presente en las noticias. Los resultados del BREXIT y del Acuerdo de Paz en Colombia, ninguno de los cuales estaba obligado a ser consultado a todos los votantes, sorprendieron a propios y a extraños, y la mayor parte de los analistas se manifestó en contra de dichos ejercicios. “Para eso elegimos a supuestos profesionales, para que ellos tomen las decisiones difíciles”, “‘¿cómo vas a consultar al pueblo ignorante sobre temas que no tiene idea?”, “la gente estará a la merced de la demagogia”. Tal vez en algunos casos sea cierto, pero aquel pueblito alpino con el que empecé estas líneas demuestra que no es imposible, dando la información adecuada, involucrar a la gente en asuntos que le competen directamente.
Esta larguísima perorata, en caso de que alguien todavía me siga leyendo aparte de mi esposa, viene a cuento porque me preocupa el bodrio de constitución que están planeando para la CDMX. Aquí no se está dejando el proceso a la votación popular, sino que hay un grupo de 100 constituyentes. Cuarenta fueron designados, por lo que uno podría decir que hay expertos. Sesenta fueron votados por el esquema de listas, donde cada partido proponía, en orden, a las personas que consideraba más calificadas para el cargo y se repartían proporcionalmente al número de votos. Democracia indirecta, que sin embargo no impidió que un Bichir llegara a ser constituyente, solo para pedir licencia porque descubrió más bien que en realidad lo suyo, lo suyo, es ser actor.
Estos 100 notables no están partiendo desde cero, sino que una comisión (nuevamente, integrada por supuestos expertos) redactó un proyecto sobre el que los constituyentes deben trabajar.
¿Y qué nos encontramos en la propuesta de constitución de la CDMX? Populismo con consecuencias potencialmente devastadoras.
Podrían pasar por chuscos temas como el del “derecho a una sexualidad plena”, y ya veremos cómo maneja la corte la queja de una ciudadana que exija que se le cumpla su derecho, y que para ella la sexualidad plena nada más puede darse con Brad Pitt. Pero el tufo de populismo estatizante, reiterando políticas (como las rentas congeladas) que han fallado miserablemente a lo largo de geografías e historias, está sembrando bombas de tiempo que los grupos que alegremente han medrado recursos gubernamentales estarán muy ávidos de explotar.
Al final, votaron con más sensatez los pastores de cabras del pueblo suizo al evaluar pros y contras de la propuesta que se les hacía que los “expertos” que realizaron el proyecto de constitución de la CDMX. Es difícil pensar que una mayoría de los constituyentes salga a decir “creo que hay que defender claramente la propiedad privada y eliminar derechos que suenan muy bonitos pero que no están en las manos (ni en el presupuesto) del gobierno cumplir”.
Una constitución no es una lista de buenos deseos. Una constitución no es un conjunto interminable de derechos que le hacen guiños a los grupos de presión (ambulantes, asambleas de barrios) que más ruido hacen. Una constitución no debe abrir el camino para cascadas de procesos judiciales porque desde el día uno será imposible cubrirlos todos. Una constitución debe tomar en cuenta que los derechos tienen costos y que mientras los biólogos descubren al árbol que da dinero, pues serán los ciudadanos los que deben pagar por ello. Si las sociedades que más han progresado son las democracias liberales, una constitución debería tomar como referencia las leyes de esos países, no las de populismos caudillistas.
Es muy probable que no haya que alarmarse. Que el bodrio de constitución no tendrá consecuencias tan negativas porque nacerá siendo letra muerta por inaplicable. Pero la puerta estará abierta para que los que puedan presionar pública y judicialmente se aprovechen de los demás.
Al final no se trata de democracia directa vs. democracia representativa. Hay experiencias buenas y malas en ambos casos. Al final es un tema de responsabilidad contra demagogia.
Y hasta ahora el pueblito suizo en vías de iluminación va por el lado correcto, mientras que los constituyentes están fracasando.
by @avestruzeterea | Oct 9, 2016
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No haber gastado en nada de lo anterior por estar fuera de mis gustos e intereses… no tiene precio (literalmente).