Select Page

“EPN: Agarra al dólar, al Chapo qué” (12.01.16)

“EPN: Agarra al dólar, al Chapo qué”
(O de cómo no entendemos que no entendemos).

Para este artículo quiero hacer tres aclaraciones.

La primera es que no estoy defendiendo a EPN ni a Videgaray. Detesto al PRI, partido por el que nunca he votado ni votaré. Usaré datos duros, verificables, para tratar de hacer un punto.

Ha estado circulando en redes sociales una carta que la verdad es que no he terminado de leer porque es absurda. Empieza diciendo algo así como “EPN, no agarres al Chapo, mejor súbeme el sueldo”. Para mi tristeza, mucha gente la ha compartido. ¿Neta? ¿El presidente de un país subiendo sueldos por decreto? ¿De verdad creen que así funciona? Qué tontos todos los gobernantes del mundo, con que nos pagaran a todos un millón de dólares al mes se termina la pobreza. ¡Qué lista la autora de la carta! (Nota a los que compartieron esa carta: estoy siendo sarcástico). Desgraciadamente en México seguimos queriendo al Tlatoani todopoderoso que tenga al petróleo arriba, al tipo de cambio abajo, al Chapo adentro y al Chicharito ganando el Balón de Oro. El PRI siempre se ha aprovechado de ese populismo, AMLO desde luego no se queda atrás, y también el PAN se ha subido al vagón del paternalismo que tan bien vende en este país que añora a Papá Gobierno.

Esa misma carta, junto con los conspiranoicos de las cortinas de humo, tiene otra petición: que EPN en vez de atrapar al Chapo, atrape al tipo de cambio que está subiendo. Ese comentario, que es igual de absurdo que el de “súbeme el sueldo”, me trae como reflexión que si EPN no entiende que no entiende, en general los mexicanos no entendemos que no entendemos (o nos gusta la mala vida).

En México ya hemos tenido experiencias con presidentes que intentan manejar por decreto el valor de nuestro tipo de cambio. ¿Cuál fue el último presidente mexicano que quiso “detener” al tipo de cambio con una política de intervención directa, vía bandas de flotación? ¿Lo recuerdan? Les platico: se llamaba Carlos Salinas de Gortari, fijó el tipo de cambio porque ni modo que permitiera que se le devaluara… y terminó en el Error de Diciembre que la mayoría de nosotros recordamos y los que no, no importa que no se acuerden: siguen pagando deudas generadas en esa época.

A partir de esa época, hemos tenido cuatro presidentes (dos del PRI, dos del PAN) que en términos generales han dejado una libre flotación, ayudados por un Banco de México que ha sido autónomo y en términos generales, muy efectivo.

Pero esa libre flotación ha provocado, ciertamente, que llevemos prácticamente año y medio con depreciación del peso (coincide con cuando me mudé a Suiza, aunque le declararía a Sean Penn o a cualquier otro buscador de exclusivas que no fue mi culpa).

Entonces, a pesar de esta depreciación del tipo de cambio (dado que es libre no se usa “devaluación” sino “depreciación”), lo mejor que puede hacer el gobierno de EPN a este respecto es no hacer nada.

Hago otra aclaración: No estoy defendiendo a EPN ni a Videgaray. Detesto al PRI, partido por el que nunca he votado ni votaré. Usaré datos duros, verificables, para tratar de hacer un punto.

¿Debiera EPN defender, como hizo Salinas, al tipo de cambio? ¿Son válidos los ejemplos que nos ponen nuestros progres sobre las maravillas de los países socialistas de América del Sur, cuyos gobiernos valientes no se arrodillan ante el imperio, no ceden ante los mercados voraces, y mantienen un control férreo de las variables?

Vamos a ver, con un poco de perspectiva.

En México, donde ni Fox ni Calderón ni EPN han fijado un tipo de cambio, desde el 2000 para acá hemos pasado de $10 por dólar a $18. Un 80% de depreciación, desde luego no es agradable. Claro, pinche gobierno inútil cortinas de humo estaríamos mejor con López Obrador #NosFaltan43.

¿Qué ha pasado con Argentina, donde la pareja Kirchner-Fernández rigió la mayor parte de ese mismo periodo, con socialismo responsable y peleándose contra los malditos hambreadores de Wall Street? Pues que su tipo de cambio pasó de 1 en el 2000 (porque igual que la que escribió la carta arriba citada, si un presidente nos puede subir el sueldo a todos, pues de una vez que haga que nuestra moneda valga lo mismo que el dólar, ¿no? Dah). Pero el tipo de cambio ya no está 1 a 1. Está 13.54 a 1. No hace falta ser Pitágoras para notar que la moneda argentina se ha desplomado “un poquitititito más” que la mexicana. Un 80% es feo, pero un 1254% cala más. Ahí está el resultado de la intervención gubernamental, sin contar con todos los problemas que ocasionó la restricción en el mercado cambiario, que los que vivimos en tiempos de López Portillo o Miguel de la Madrid conocimos perfectamente.

Pero como sabemos, no es Argentina el principal modelo del zurderío. No. Es la Venezuela de Hugo Chávez y Nicolás Maduro. A ellos no hay Fondos Monetarios Internacionales o bancos de inversión que le hagan mella. No, señor. Ellos defienden a su pueblo. Y entonces su moneda en el 2000 estaba en… déjenme ver… debe estar mal el dato. En cambio ahora el tipo de cambio libre está en… no puede ser… es como si en México el tipo de cambio se hubiera multiplicado por 1.8, en Argentina por 13.54 y en Venezuela por… ah, caray… me sale como que hay que multiplicar por más de 500 el tipo de cambio de Venezuela en 2000 para llegar al actual. Y eso si se puede acceder a dólares, porque es en el mercado negro porque el “mercado del gobierno” en realidad es inoperante.

Bueno. México no ha hecho en este milenio nada por su tipo de cambio, y le ha ido mucho mejor (o mucho menos mal, como gusten) que a Argentina y Venezuela (también nos ha ido mejor que Brasil, aunque no incluí sus datos). Parece que no hacer nada por el tipo de cambio no es una mala estrategia.

Paradojas de la incongruencia progre: odian a EPN pero le quieren dejar el 100% del control de PEMEX. Le dicen inútil pero creen que agarra al Chapo cuando se le antoje. Creen que todo lo hace mal, pero quieren que meta mano en el tipo de cambio.

No entendemos que no entendemos.

Cierro con una tercera y última aclaración: No estoy defendiendo a EPN ni a Videgaray. Detesto al PRI, partido por el que nunca he votado ni votaré. Usé datos duros, verificables, para tratar de hacer un punto.

Diario de un Canciller Padawan

Diario de un Canciller Padawan

Día Cero: Por fin regreso al gabinete. No es que Enrique no me escuchara estos meses pero el glamour es el glamour. Inciarè con el pie derecho: ¡diré que no sé ni madres! Seguro la gente aplaudirá mi proverbial humildad.

Día Uno: Pinshi gente resentida. No les gustó lo del aprendizaje y me están criticando mucho. Pero a ver: soy muy amigo del presidente y soy el que tengo contacto con el yerno de Trump. EPN me TENÍA que elegir a MÍ. ¿Pues qué hubieran hecho ustedes?

Día Dos: Satisfecho por los progresos obtenidos. Ya sé cómo se llama mi secretaria y sé dónde está el apagador de la oficina. Ah, y otro paso más: aprendí que la E de SRE es por Exteriores, no Embajadores. Jajajaja. Lo bueno es que no urge tener a un canciller preparado porque no hay amenazas inminentes que vengan del exterior.

Día Tres: Ya me dio flojera esto. ¿No habrá una sede cerca de Malinalco? Mejor regrésenme a Hacienda… una vez que Pepe apague los incendios del gasolinazo.

Día Cuatro: Estuve analizando a Trump y me di cuenta de que su reality show se llamó “El Aprendiz”. Yo creo que vamos a hacer mucha química por esa casualidad. Él será como mi jefe (sin agraviar a los presentes, Enrique) y yo trataré de agarrarle el modo sin salir muy raspado.

[No se pierdan los siguientes capítulos de El Canciller Padawan en su canal PÁNICO]

The Man Who Wasn’t There (6.1.15)

The Man Who Wasn’t There

Una de las películas que más me gustan de los Hermanos Coen se llama “The Man Who Wasn’t There”. El guión es excelente, la actuación de Billy Bob Thornton es soberbia y pues… sale Scarlett Johansson.

Pero no, no voy a hacerla de crítico de cine. Es que al ver los desatinos de EPN desde hace algunos meses, y dado que está en Estados Unidos, recordé el título de la película y se me hizo muy ad hoc a la situación actual de su mandato.

Su gobierno tiene cáncer, pero sigue recetando curitas en formas de decálogos o heptálogos. Escribe que en México no hay espacio para la impunidad y se escuchan risas en las casas de Romero Deschamps, Fidel, Moreira, Montiel, Marín, Ulises, Murat, Sabines y sí, hasta en las casas HIGA. Dice que las cosas no pueden seguir igual pero sigue haciendo las cosas igual (que alguien le explique, por piedad).

Y como en toda buena farsa, la cereza del pastel: en año electoral y sin existir aún las nuevas cadenas de TV, se pone a regalar televisiones. Como si eso fuera lo que necesitaran los más pobres. Como si ver tele generara empleos o educara. ¿Que critican la cercanía de EPN con TELEVISA? Pues EPN responde con dos actos: le dice a Azcárraga en público que “los mexicanos estamos orgullosos” de su empresa (incluso EPN debiera saber que esa generalización es falsa) y luego regala teles en algo que beneficia en primerísimo lugar a la televisora con más rating que, oh sorpresa, es TELEVISA. Si le sumamos su aspecto demacrado, la pobre producción del regañPerdón, de la explicación de su esposa y ahora del mensaje de año nuevo, y la opinión que permea dentro y fuera de México de que el suyo es un gobierno que no es capaz de salirse un ápice de su partitura aunque ya haya cambiado la sinfonía, pues regreso al título de estas líneas. EPN is the man who wasn’t there.

Parafraseando otra película de los Coen, O 2018 where art thou?

Análisis Multifactorial del Precio de la Gasolina (o qué esperar de la Reforma Energética). [19.05.2014]

Análisis Multifactorial del Precio de la Gasolina (o qué esperar de la Reforma Energética).

Vamos a imaginar por un momento que el Congreso de la Unión aprueba una Ley Secundaria de la Reforma Energética que cumpla con todos los estándares que los liberales pedimos: la mayor competencia posible en todos los rubros de la cadena, cero corrupción en PEMEX y los organismos reguladores gubernamentales, estado de derecho que impida abusos de particulares, que no haya diezmos, prestanombres, empresas fantasma, protección a Romero Deschamps; que el gobierno no genere distorsiones de mercado, etc. Algo sacado de un cuento de hadas.

Si se dan todas esas variables positivas, hay algo que muchas personas, aunque no hayan ganado el Óscar a Mejor Director, se preguntan: “ya que tengamos todo eso que dicen, ¿cuándo bajará el precio de la gasolina?”.

El gobierno de EPN y varios legisladores priístas deslizan una idea: en un par de años el precio de la gasolina tendería a disminuir, fruto de esa competencia entre inversionistas privados que cuentan con capital, tecnología y experiencia (y además, incentivos a ser eficientes y rentables) de los que PEMEX carece.

Pero no es una respuesta que haya que tomar a la ligera. Me permití entonces hacer un análisis prospectivo, econométrico, geopolítico, de economía industrial, de comparativos internacionales y de otras variables relevantes.

La conclusión que arroja el modelo es inequívoca y reto a cualquiera del gobierno de EPN a que pruebe que mis conclusiones son erróneas.

La respuesta a la pregunta de “¿cuándo bajará el precio de la gasolina?”, y la de “¿qué precio tendrá la gasolina dentro de dos años?”, es inquietantemente similar: NADIE TIENE LA CERTEZA.

Sí se puede probar que en igualdad de circunstancias, una industria con competencia ofrece mejores precios que un monopolio, y que esa brecha aumenta cuando el monopolio es gubernamental, y que esa brecha se vuelve más grande que la falla de San Andrés (la de California, no de AMLO) cuando el monopolio gubernamental es manejado por la parte empresarial por el priísta EPN y en la parte sindical por el priísta Carlos Romero Deschamps.

Pero de eso a que alguien se anime a decir el precio de la gasolina en 2016 hay una gran distancia.

Veamos, repasando Economía I:

Si sube la producción de petróleo porque se encuentran yacimientos importantes fáciles de explotar o si una empresa descubre una manera de refinar petróleo que sea mucho más barata que la actual, el precio de la gasolina (caeteris paribus) debería bajar.

Si la gente empieza a comprar únicamente automóviles eléctricos o híbridos; si se hace una gran inversión en transporte público que no use combustibles fósiles o si la gente empieza a usar masivamente la bicicleta para ir a trabajar, pues caeteris paribus el precio de la gasolina tendería a bajar.

Si hay una guerra de Estados Unidos, Rusia, Kuwait y Arabia Saudita contra Irán, Venezuela, Iraq y Noruega en donde el principal blanco militar sean pozos petroleros y refinerías; o si se dan varios derrames petroleros alrededor del mundo que lleven a que autoridades ambientales limiten o prohiban o pongan impuestos al petróleo particularmente altos o multas desmesuradas a las empresas petroleras, caeteris paribus el precio de la gasolina tendería a subir.

Y si en México y en el resto del mundo tenemos una buena recuperación económica que permita que centenares de millones de personas compren autos; o si la recuperación económica es más modesta pero quienes compran autos se van por los de ocho cilindros y además el deporte nacional empieza a ser el de Arrancones Rápidos y Furiosos, caeteris paribus el precio de la gasolina tendería a subir.

Pero como sabemos, el mundo no caeteris paribus. Heráclito tenía razón. De aquí a dos años tendremos en México y en el resto del mundo miles de eventos y miles de millones de decisiones individuales que en algunos casos harán que suba la oferta de petróleo y en otros casos harán que baje; que en unos casos harán que suba la demanda de petróleo y en otros casos harán que baje. Y para hacerlo más interesante, esos efectos se verán reflejados en los precios internacionales del petróleo en tiempo real, y a su vez ese nuevo cambio en el precio modificará decisiones de todos nosotros, lo que llevará a un nuevo precio que a su vez hará que… bueno. Espero que hayan entendido la idea.

¿Cuándo bajará la gasolina? ¿A qué precio estará en dos años? Ni pinche idea. Esa respuesta es la correcta. Quien diga lo contrario miente.

En lo personal soy de los que prefiere poder comprar la gasolina de la marca que yo quiera, refinada por quien se me haga conveniente, producto del petróleo extraido por quien se me ocurra. No veo un escenario en el que yo prefiera que PEMEX siga siendo mi único vendedor a que sean PEMEX + EXXON + SHELL + TOTAL + BP + SLIM OIL + PETRÓLEO ALFA + PETROBRAS + OXXOGAS + STATOIL + cualquiera que le quiera entrar al negocio y yo de ahí elija. Por eso estoy a favor de una Reforma Energética de corte liberal, aunque no sepa si la gasolina en dos años estará más barata o más cara que hoy.

HUIQUILIKS de Grupo HIGA (23.12.2014)

HUIQUILIKS de Grupo HIGA

Mucho se ha hablado estas semanas sobre la relación de Grupo Higa y el gobierno de EPN. La polémica ha generado dos bandos: por un lado los que creemos que ahí hay un conflicto de interés tan grande que amerita que EPN pida al menos licencia temporal en lo que se investiga; por el otro lado están los paleros, los que creen explicaciones peregrinas y los que opinan que alguito de corrupción no es para tanto. Pero vamos a analizar la empresa a través de algunos datos básicos.

Misión:

Ganar en licitación sin competencia o adjudicación directa contratos tan disímbolos entre sí que harán preguntar a los expertos por qué si somos tan polifacéticos no somos contratistas de la NASA, Boeing, Rolls Royce y el CERN.

Visión:

Queremos ser la consentida de nuestro Señor Presidente EPN.

Valores:

Complicidad. Compadrazgo. Dando y dando. Impunidad. Ayúdame a ayudarte. No pido que me den, nada más pónganme donde hay.

Principios:

Nuestros principios están ligados al Grupo Atlacomulco. Nuestro éxito igual. Nuestro destino, lo mismo. ¿Casualidad? No lo creemos.

Accionistas:

10% Juan Armando Hinojosa
20% Familiares y prestanombres varios.
70% Grupo Atlacomulco, Sociedad de Irresponsabilidad Ilimitada.

Política de Construcción:

Ganar el contrato con sobreprecio. Subcontratar al que sí le intelija a la construcción*. Quedarse con la diferencia. Salpicar a los bienhechores.
* Aunque sean chinos.

Empresa Socialmente Responsable:

Grupo HIGA apoya a gente que no tiene trabajo a hacerse de una vivienda. ¿Que la actriz que habla golpeadito firmó un contrato que le impide trabajar por cinco años? Crédito. ¿Qué el economista desempleado quiere casa en Malinalco aunque no tiene chamba segura? Crédito. Y somos una empresa TAN filantrópica que hemos ayudado a mucha gente, y la opinión pública ni se ha enterado (ánimas que no se enteren).

Proyecciones Financieras Proforma:

Las que disponga el Señor Presidente de la República.

Garantía de Calidad:

EPN firmó con nosotros varios compromisos ante Notario… y a nosotros sí nos cumplió. Lo menos que podemos hacer es cumplir nuestra parte.