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Las redes sociales aceleran la comunicación, no los hechos (1.2.2013)

LAS REDES SOCIALES ACELERAN LA COMUNICACIÓN, NO LOS HECHOS

No sé qué pasó en la Torre de PEMEX. Normalmente no creo en teorías de la conspiración, cosa que les recomiendo porque casi nunca le atinan.

Sé que si fue un atentado lo darán a conocer porque es lo MEJOR que le podría pasar a EPN: identificar a los que están en su contra con terroristas sería el más dulce de los bocados.

Sé, por gente que trabaja en el complejo, que en o muy cerca del lugar de las explosión hay calderas y una subestación eléctrica. Ambas cosas hacen pensar que es muy probable la idea de un accidente ocasionado por falta de mantenimiento.

Sé que la idea de que lo hicieron “para destruir archivos y regalar nuestro petróleo a los gringos” es absurda.

Pero lo que más me ha llamado la atención es la gran cantidad de gente que cree que porque con Twitter y Facebook la información se mueve más rápido, por alguna extraña razón también quieren que las autoridades resuelvan todo a ese ritmo.

He leído muchas quejas sobre si aún hay desaparecidos. Claro que es desesperante para los familares. Pero ¿qué se puede hacer? La verdad es alguien que estaba ayer en la zona de la explosión y hoy no aparece puede estar vivo y casi ileso, puede estar moribundo, puede estar muerto y su cadáver será encontrado, puede estar muerto y despedazado o puede haber sido el primer muerto por haber llevado un chaleco lleno de explosivos y haberse inmolado cerca de la subestación eléctrica. Ninguna autoridad de ningún país está preparada para responder ese tipo de preguntas.

Y sobre las causas, claro que se pueden descartar muchas (yo empezaría por las que incluyan las palabras “archivos”). Pero si apenas están llegando al punto de la explosión, y no pueden meter maquinaria para no apachurrar a los posibles atrapados, ¿cómo quieren que sepan? ¿Creen que por ser el presidente/procurador/jefe de gobierno/director de PEMEX hay una ouija que les dice qué pasó?

No hay que confundir el muy legítimo interés por saber qué sucedió ni la muy bien ganada desconfianza que le tenemos al gobierno con la idea de que como en TWITTER nos actualizamos cada minuto entonces las causas de las explosiones se deben de conocer de inmediato. Hay cosas que simplemente no funcionan así.

Increíble Coincidencia (1.2.2011)

INCREÍBLE COINCIDENCIA

Si suman su año de nacimiento con la edad que tendrán este 2011 el resultado será 2011.

WOW, ES FANTÁSTICO, OCURRE… bueno, ocurre todos los años. El pasado y el siguiente. Hace 375 años y dentro de 956. Porque si A – B= C, entonces C + B = A, nos lo enseñaron en primaria.

Seguiré luchando para que la gente diga NO a las cadenas (voy a perder, pero me divierto en el intento).

Están viendo y no ven (25.1.2013)

El niño de Sexto Sentido veía gente muerta.

Hay quien encuentra una aguja en un pajar.

Leon-o veía más allá de lo evidente, con la ayuda de la Espada del Augurio.

Los hombres podemos ver una mujer atractiva a 360 grados a la redonda.

Las mujeres ven aún más cosas. Dicen que las suegras son expertas en ver detalles de limpieza en casa de las nueras. Se pueden ver un granito en la cara por más pequeño que sea. Una mujer ve cuando otra usa la misma ropa que en una ocasión anterior. En los Centros Comerciales una mujer puede ver al mismo tiempo varios aparadores, sobre todo si tienen zapatos exhibidos.

Cuando nos mueven algo en nuestra casa u oficina inmediatamente vemos que no estaba como la habíamos dejado.

Sí. Todos los que tenemos el don de la vista vemos muchas cosas.

PERO RESULTA QUE FLORENCE CASSEZ NO VEÍA QUE HABÍA GENTE SECUESTRADA ADENTRO DE SU CASA.

Lo que hay que ver…

Ya dejen de pedir perdón (Polo Polo, tres doritos después).

Cuando yo era joven, allá en el milenio pasado, me gustaba ir a ver a Polo Polo al Teatro Blanquita Blanquita.

En aquellos tiempos uno sabía a lo que iba.

Era usual, cuando un hombre y una mujer llegaban tarde, que él interrumpiera su chiste para decirles “qué bueno que ya llegaron. Nos tenian con pendientito. Hablando a todos los moteles, a ver dónde andaban…”. Y aunque parezca increíble había siempre un iluminado que creía que lo podía alburear. Las repuestas eran épicas.

No recuerdo que alguien de esa pareja que llegara tarde se quejara del chiste de los moteles. O que el albureador albureado exigiera disculpas. Parecía obvia la situación: si vas a un espectáculo de humor para adultos puedes esperar humor para adultos. Y el comediante para adultos no tenía que pedir perdón por ello. ¿Que no te gustaba escuchar groserías? Sencillo. No ibas.

Las cosas han cambiado. Ejemplos hay muchos.

En Reino Unido un comediante comentó que de él habían dicho que parecía Daniel Craig con síndrome de Down. La mamá de una niña con síndrome de Down se indignó, abandonó el espectáculo y forzó una disculpa pública.

En México el Community Manager de Doritos en Twitter escribe como escriben los jóvenes. Una distinguida académica se indignó y forzó una disculpa pública.

Platanito tiene un espectáculo de humor negro. Hay que pagar para entrar, no es que vaya a tu casa a decir sus chistes. Hizo un chiste sobre la guardería ABC. Pues sí: indignación y disculpa pública.

Le pasó a KLM (ahí el indignado fue un charolastra), le pasa a otras marcas, a políticos, presentadores, profesores, simples usuarios de redes sociales. Parece que hay indignados dispuestos a rebelarse ante la más leve desviación de la corrección política.

Y están ganando la batalla. El blasfemo que hace chistes para adultos en foros para adultos, la empresa hereje que pone a un joven en Twitter a contestar como joven a un público mayormente joven, el que menciona un síndrome como característica fisica propia… todos van cayendo en “una disculpa por haber hablado coloquialmente” o “una disculpa por hacer humor negro en mi espectáculo de humor negro” o “una disculpa por usar doble sentido en mi rutina de albures”.

Aquí la que pierde es la libertad de expresión. Entiendo que un ateo no debe ir a misa el domingo a repelarle al sacerdote sobre las inconsistencias de la Biblia. Entiendo que los chistes crueles sobre personas con discapacidad no son oportunos en los CRIT del TELETON. Si yo contrato a un payaso para que vaya a la fiesta de mi hijo de ocho años tengo fundadas razones para demandar solo chistes acordes a esa edad.

Señores, señoras, señoritas: si un tipo de humor les ofende, evítenlo. Si hay temas tabú, usen filtros en sus redes sociales. Si las palabras malsonantes les asustan, no vayan a foros inadecuados. Tienen derecho a que nadie los vaya a buscar a su casa o a marcarles por teléfono para decirles cosas que no quieren escuchar.

Pero por favor dejen de indignarse por todo.

Más importante aún, para los creadores de contenido, artistas, comediantes, blogueros, creativos de marca: ya dejen de pedir perdón. No se autocensuren. Tal vez sean más los que se ofenden por una palabra o una broma pero créanme: muchos otros nos sentimos con el criterio para discernir entre lo que se nos hace aceptable y lo que no, y proceder en consecuencia. Y de entrada vemos lo solemne como aburrido y lo iconoclasta como interesante.

Dejen de pedir perdón. Indignados gonna indignarse. No les hagan caso.

Kasner, Roberts, Sklodowska

Angela Kasner.
Margaret Roberts.
Maria Sklodowska.

¿Te suenan esos nombres? Es muy probable que no.

Pero si hablamos de Angela Merkel, Margaret Thatcher o Marie Curie la cosa muy probablemente cambie.

Y es que ellas necesitan muy poca presentación. Empezando por orden cronológico, Marie Curie creció en una época donde el debate era si las mujeres merecían asistir a una universidad. En lo que los señores debatían pues ella ganó el nobel de física. Y como los señores seguían debatiendo y ella tenía tiempo libre pues ganó también el nobel de química.

Margaret Thatcher fue primera ministra británica. Conocida como La Dama de Hierro, le tocó gobernar cuando las mujeres solo llegaban al número 10 de Downing Street porque se casaron con el primer ministro, o porque iban a trapear la cocina.

Angela Merkel es, para todo efecto práctico, la lideresa del mundo libre, tras la abdicación de Trump. Nadie duda de su capacidad, su inteligencia, sus habilidades.

Ellas han hecho mucho en favor del feminismo. Son el ejemplo perfecto cuando un macho troglodita diga que una mujer no puede saber de ciencias o que una mujer no tiene cualidades de liderazgo.

Y creo que en parte ellas lograron mucho porque eligieron bien sus batallas.

¿Alguien recuerda a alguna de ellas tres perdiendo mucho tiempo para luchar contra la costumbre de Europa Occidental de que una mujer adopte el apellido del onvre esposo? ¿Por qué Marie trabajaba junto con su marido Pierre en vez de pedirle que “checara su privilegio”? ¿Las recuerdan protestando con el torso desnudo, presumiendo axilas con pelos azules, asumiéndose como víctimas perpetuas, inventando palabras como “cuerpa”, o hablando pestes de los hombres?

Comento esto porque en mi opinión muchas feministas están eligiendo batallas no muy relevantes. Yo conozco a muchas mujeres que trabajan en el sector financiero y que se llaman a sí mismas “banquero” (privado, patrimonial, personal, de relación). Las he escuchado decir que “banquera” les suena mal. Lo mismo pasa con mujeres que se autonombran “abogado” o “ingeniero”. Y de repente uno escucha a las feministas criticándolas y diciéndoles que son hijas del patriarcado heteronormado solo porque les gusta llamarse así. Esas feministas parecen olvidar que lo relevante es que una mujer que quiera ser profesionista triunfe en lo que hace, y no si se llama a sí misma algo acabado en “a” o en “o”.

En lo personal me gusta más el femenino de esas palabras porque permite entender mejor de quién se habla, pero me queda claro que lo que necesitamos es que más mujeres estudien ingeniería, y que eso es más relevante que si a las egresadas les llaman “ingenieras” o “ingenieros”. Del mismo modo que a Marie, Margaret y Angela no les importó adoptar otro apellido.

En general en Europa las mujeres tienen una situación de equidad superior a la de México (que es lo que importa, creo). Sin embargo sigue siendo usual que adopten el apellido del esposo (irrelevante, creo).

En Brasil el apellido materno va primero. ¿Eso le ha representado a las mujeres una ventaja? En la CDMX al registrar a un hijo ya se puede poner primero cualquiera de los dos apellidos. ¿Mejorará algo eso? ¿Se estarán eligiendo bien las batallas?

Me queda claro que las activistas del feminismo no están interesadas en mi opinión. Esto va más para los que tienen hijas, y para los que (como yo) no tenemos hijas pero queremos un mundo más justo en el que nuestros hijos varones no arrastren tradiciones y estereotipos inequitativos.

Exaltemos los ejemplos femeninos positivos (puse tres pero hay millones más en todas las disciplinas) y olvidemos un poco a las que hacen ruido por cosas menos trascendentes como el orden de los apellidos o el nombre de las profesiones.